Se llamaba Juan Alabarce Maldonado, nació hombre en el Motril de 1924 y fue un valiente que se empeñó en vivir su vida siendo ‘La Juanita’. Se sentía mujer, se vestía como una influencer adelantada a su tiempo y jamás se escondió a pesar de que, en aquellos tiempos de la España en blanco y negro, ser libre y ponerse unos ‘shorts’ vaqueros se pagaba con palizas, burlas y humillaciones.
Un eterno clavel de la vega de Motril prendido al pelo, gorrillo de croché cogido con horquillas para cubrir su melena teñida de rubio, labios y ojos maquillados, uñas rosas, camisetas que dejaban ver el ombligo, unas chanclas viejas y, probablemente, los primeros shorts vaqueros que se vieron en la Costa granadina. Así era el inconfundible estilo propio de ‘La Juanita’, que murió en 2009, a los 85 años, después de toda una vida de maltrato y rechazo social por su identidad de género.
Varias generaciones de motrileños se reconocen hoy, no sin vergüenza, en los niños y jóvenes que la persiguieron durante décadas para burlarse de ella. Lo de los adultos fue mucho peor. Algunos la molieron a palos y a su paso resonaban los insultos de ‘maricón’. Pero después de cada paliza, ‘La Juanita’ volvía a colocarse un clavel y a salir con su dignidad intacta a la calle. Jamás se marchó de Motril.
Empeñado en que, no solo quienes le conocieron, sino también las generaciones presentes y futuras, sepan quien fue ‘La Juanita’ -para que la historia no repita jamás los mismos errores- el peluquero y artista motrileño Antonio Bueno, rodeado de amigos, promovió en 2016 un movimiento de desagravio que reparar la figura de este icono que abrió camino al movimiento LGTBI.
Tras una exitosa campaña de recogida de firmas y espectáculos para honrar la memoria de ‘La Juanita’, en septiembre de 2018, el Ayuntamiento de Motril aprobaba, por unanimidad de todos los grupos municipales, dar su nombre a una calle y levantar un busto en su honor. En mayo de 2019 se saldaba la deuda histórica con la colocación de una placa de homenaje a ‘La Juanita’ en la Calle Cervantes.
Pero Antonio Bueno no se conforma y lleva ocho años peleando para que el homenaje se complete con un busto que convierta a ‘La Juanita’ -que igualmente habría sido carne de cañón en cualquier pueblo en aquella época- en un símbolo de Motril como ciudad que abandera la libertad y la diferencia. Lee la información completa de Mercedes Navarrete en IDEAL.es




