La 40ª edición de los Premios Goya ha dejado claro que el cine español sigue avanzando hacia una mayor inclusión y visibilidad de las historias LGTBIQA+. En esta edición, varias producciones y artistas del colectivo han logrado posicionarse entre los nominados, dando a conocer realidades que han sido históricamente ocultas o invisibilizadas.
‘Maspalomas’, con un total de 9 nominaciones, ha sido una de las grandes sorpresas de esta edición. La película dirigida por Aitor Arregi y Jose Mari Goenaga se ha colado en categorías clave como Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Guion Original, Mejor Actor Protagonista, Mejor Dirección de Producción, Mejor Dirección de Arte, Mejor Montaje, Mejor Sonido y Mejor Música Original.
La obra es un retrato de la homosexualidad en la vejez, una realidad a menudo silenciada en el cine, que expone las dificultades de vivir libremente la identidad sexual en la tercera edad. A medida que el protagonista regresa a su ciudad natal tras un accidente, la película aborda las tensiones entre el deseo, la aceptación social y la reconciliación con uno mismo, tocando una fibra especialmente sensible al reflejar una realidad del colectivo que rara vez se ve en pantalla.
Por otro lado, la compositora Paloma Peñarrubia ha sido nominada a Mejor Canción Original por ‘La Arepa’, incluida en la película ‘¡Caigan las rosas blancas!’. La canción, «queer y lésbica», desafía las convenciones musicales con un estilo que mezcla irreverencia y parodia. Esta es la segunda nominación de Peñarrubia, que ya había sorprendido con su trabajo en ‘La vida chipén’ (2021). En ‘La Arepa’, la compositora ofrece una reflexión sobre el deseo lésbico, incorporando un mensaje de libertad y cuestionamiento a las normas heteronormativas.
‘Flores para Antonio’, un emotivo documental protagonizado por Alba Flores, ha sido nominado en dos categorías: Mejor Película Documental y Mejor Canción Original, esta última por la composición de Alba Flores junto a Sílvia Pérez Cruz. El trabajo, dirigido por Elena Molina e Isaki Lacuesta, no solo rinde homenaje al legado musical de Antonio Flores, sino que también explora temas universales como la memoria, el duelo y el renacimiento, todo desde una perspectiva profundamente personal y familiar. Flores ofrece una visión personal sobre el legado de su padre, a la vez que aborda la importancia del arte en el proceso de sanación.
En el ámbito internacional, ‘La misteriosa mirada del Flamenco’, dirigida por Diego Céspedes, ha sido nominada a Mejor Película Iberoamericana. La película narra la historia de Lidia, una niña que crece en una familia queer en un pueblo chileno de los años 80, donde las relaciones homosexuales son vistas como una enfermedad contagiosa. A través de esta historia, Céspedes visibiliza las realidades de las familias queer en contextos hostiles y marginados, haciendo una crítica poderosa sobre la discriminación y la intolerancia.
Finalmente, ‘El Santo’, dirigido por Carlo D’Ursi Fortunato, ha sido nominado a Mejor Cortometraje Documental. El corto cuenta la historia de Don Carlo Fortunato, un médico rural italiano, y la relación de D’Ursi con su abuelo, quien se convirtió en un mito por su bondad. A través de esta historia, D’Ursi, abiertamente gay, reflexiona sobre el amor incondicional y la importancia de la familia como refugio frente a los prejuicios sociales.




