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Diego Céspedes, director de ‘La misteriosa mirada del Flamenco’: «La comunidad es lo más importante para sobrevivir»

Diego Céspedes, director de 'La misteriosa mirada del Flamenco'.

El director chileno presenta su ópera prima, premiada en Cannes y nominada en los Premios Goya, que revisita los años 80 desde la mirada de una niña y una familia travesti marcada por el miedo y el amor

Inbox Víctor Rojas

A principios de los años 80, en pleno desierto chileno, Lidia, una niña de mirada curiosa, crece en el seno de una familia travesti marginada por una misteriosa enfermedad que, dicen, se transmite con solo una mirada cuando un hombre se enamora de otro. Bajo esta poética premisa, Diego Céspedes presenta ‘La misteriosa mirada del flamenco’, una ópera prima audaz que mezcla melodrama queer, western y realismo mágico. La cinta, protagonizada por Tamara Cortés, Matías Catalán, Paula Dinamarca, Claudia Cabezas y Luis Dubó, llegará a los cines españoles el 16 de enero de 2026 de la mano de BTeam Pictures, tras conquistar el Gran Premio del Jurado a la Mejor Película en la sección ‘Un Certain Regard’ del Festival de Cannes, el Premio Sebastiane Latino en San Sebastián y la nominación en los Premios Goya a Mejor Película Iberoamericana.

¿En qué momento nace ’La misteriosa mirada del flamenco’?

Siempre digo que la respuesta tiene varios orígenes. Uno de ellos es que yo siempre escribo pensando en mi hermano, y cuando construí la relación entre Lidia y Flamenco, que fue lo primero que escribí, fue cuando vi a mi hermana pequeña pintándole las uñas a mi hermano mayor. Ese origen familiar fue muy importante para la creación de la película. Hay otras cosas que son más contextuales como, por ejemplo, hablar del sida. Mis padres tenían una peluquería en los suburbios de Chile donde trabajaban con maricas, y todos murieron de sida. Al crecer, fui entendiendo esas historias, primero desde el prejuicio de mi madre, y luego comprendiendo la lucha que había detrás. Hablar de ello me parecía natural, y también hablar de la familia escogida, algo que comparto en mi día a día y que he querido retratar desde la verdad.

La familia escogida es el núcleo emocional de la película. ¿Por qué te parecía tan importante reflejarla así?

Porque hoy en día lo que te hace sobrevivir es la comunidad. En tiempos en que todo empuja al individualismo, la comunidad vuelve a recordarnos qué es lo más importante para sobrevivir. Otro ser humano te da ternura, amor, protección… y eso es lo que todos buscamos en el fondo. Y a pesar de que la película navega por otros géneros, es un poco montaña rusa, lo más importante hoy es sobrevivir en comunidad, porque le da sentido a nuestra vida y a los personajes de la película.

Además, cuando uno pertenece al colectivo LGTBI, esa familia cobra un sentido aún más profundo.

Muchas veces, son los propios familiares de sangre quienes te rechazan, sobre todo cuando perteneces a grupos más apartados de la comunidad. Entonces necesitas encontrar ese cariño en otro lugar. La comunidad está obligada, a veces, a buscar el amor en los lazos no sanguíneos. No pasa solo en la película, también en la realidad.

La película está narrada desde la mirada de una niña, Lidia. ¿Por qué elegiste ese punto de vista?

Contar una historia desde el punto de vista de un niño te da algo muy puro: la no exposición al mundo adulto. Cuando creas desde este punto de vista, tienes la libertad de hacerlo desde la emoción. En este caso, Lidia no ve qué tiene Flamenco entre las piernas, sino a una madre protectora. Te hace contar la historia desde una falta de prejuicios importante, y te hace seguir la narrativa, las emociones y navegar en un mar mucho más complejo y natural.

Lidia observa todo, aunque no siempre entiende qué pasa a su alrededor.

Exacto. Hay cosas que no quiere entender o que simplemente no le resultan sorprendentes, porque se crió en ese entorno. Para el espectador pueden ser chocantes, pero para ella forman parte de su mundo cotidiano. Por ejemplo. cómo las chicas ven el amor romántico. Ella tiene una visión más clara porque vio a Flamenco sufrir, no entender… Lidia incluso llega a asumir una suerte de papel de matriarca emocional en esta familia tan compleja.

Lidia, protagonista de ‘La misteriosa mirada del Flamenco’ en una secuencia de la película.

La relación entre Lidia y Flamenco es de las más especiales. ¿Cómo la construiste?

Fue una de las primeras partes del guion. Está inspirada en mis propios hermanos: lo que me mueve son mis seres queridos, lo que me emociona en el día a día es lo mismo que reflejo en la pantalla. Aunque la película tiene un contexto de fantasía, todo nace de sentimientos reales. Esa relación atraviesa toda la película y fue una piedra inicial del proyecto.

Flamenco desprende mucho amor, pero también es un personaje muy vulnerable. ¿Fue difícil darle forma?

No diría que fue difícil, pero sí tiene una dualidad muy importante. Flamenco es una madre protectora, pero también alguien vulnerable que busca algo que le falta y piensa que lo va a encontrar en el amor romántico. Esa dualidad entre fortaleza y vulnerabilidad es lo que la hace humana. Todos tenemos esa contradicción interna,.

Hay una escena muy poderosa de Flamenco: el ‘lipsync’ con una canción de Rocío Jurado, ‘Ese hombre’. ¿Por qué elegiste a esta artista?

Porque Rocío Jurado es lo más grande. Tiene una fuerza natural increíble, una honestidad brutal. Representa eso de levantarse y seguir adelante, algo que también está muy presente en el mundo travesti. Creo que si ella viviera, habría apoyado que su canción estuviera en la película.

Otro tema importante es la pandemia de VIH/sida, que en la película se aborda desde la metáfora.

El VIH/sida sigue siendo una enfermedad terrible, pero no por las causas científicas porque hoy tiene tratamiento, sino por el prejuicio que aún perdura. No me interesaba ir a su explicación médica, sino a lo que está detrás: el prejuicio, el miedo… y eso habla de una sociedad que no se quiere mirar a sí misma, que tiene miedo a la propia biología del cuerpo, a enfermarse y a morir. Cuando no lo mencionas, hablas de lo que está atrás, que es más potente que explicarlo de manera científica.

Hay una escena en la que los mineros tapan los ojos de las travestis y se puede interpretar de diferentes maneras. ¿Qué simboliza para ti?

Hay una parte linda del cine: cuando uno escribe y hace desde la panza. No podría estar seguro de lo que pensé cuando lo escribí y lo hice. Para mí lo que representa es una barrera física de mirarse a los ojos. Parece algo místico, pero es lo más tangible del mundo. Mirarse a los ojos y entender lo que la otra persona está sintiendo es algo básico. Esa venda representa la barrera del miedo. Los mineros quieren quitarla, pero temen lo que van a ver. Habla de eso: de enfrentar el miedo. Es mirar a alguien a los ojos y reconocer a otro ser humano. Entonces de eso se trata la escena.

Flamenco y Lidia, la relación más pura de ‘La misteriosa mirada del Flamenco’.

¿Cómo es actualmente la situación de las personas trans en Chile?

Hay un fenómeno global: el auge de los discursos de ultraderecha. En Chile se vive igual que en otros lugares, pero con una diferencia importante: la vulnerabilidad económica. Las leyes pueden existir, pero si no hay oportunidades laborales, las primeras afectadas son las personas trans y travestis.

¿Y las personas con VIH tienen acceso al tratamiento en Chile?

Sí, el sistema cubre el tratamiento del VIH, pero el prejuicio sigue siendo el mayor obstáculo. Mucha gente prefiere negar la enfermedad por miedo al estigma, y eso es lo más peligroso.

La película ganó un premio importante en el Festival de Cannes, y fue la primera chilena en lograrlo. ¿Qué significó para ti?

Fue muy lindo. Ya había estado en Cannes con mis cortos, y esta sección siempre la había admirado. Ganar fue una emoción enorme. Pero lo más bonito es que la película se hizo de manera colectiva, con un elenco que dio su corazón desde el casting. El premio es un gran reconocimiento para mí, para todas ellas y para toda la familia que formamos durante el rodaje.

Esta es tu ópera prima y ya ha tenido un gran reconocimiento. ¿Qué podemos esperar de ti en el futuro?

Espero estar vivo, sano y tomar más agua (risas). No pienso mucho en el futuro. Hago cine desde la honestidad y eso es lo que voy a seguir haciendo. No sé cómo será lo próximo, pero sí sé que seguiré contando historias que me mueven.

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