Publicidad Noticia Top

Elisa y Marcela: la historia real del primer matrimonio igualitario en España que el tiempo no pudo borrar

Este suceso cargado de amor, disidencia y valentía ha inspirado libros, obras teatrales y hasta una película en Netflix

Comunidad Juanma Fernández
Marcela y Elisa tras la boda, fotografiadas por José Sellier.
Comunidad Juanma Fernández

Hace más de un siglo, cuando amar de otra forma suponía un desafío directo al sistema, dos mujeres gallegas decidieron escribir una de las páginas más valientes y transgresoras de nuestra historia. Elisa Sánchez Loriga y Marcela Gracia Ibeas, ambas maestras, se enamoraron en un momento en que la palabra lesbiana ni siquiera formaba parte del imaginario social.

Su relación, tejida entre pupitres, miradas clandestinas y una complicidad que desafiaba cualquier norma, pronto llamó la atención en un entorno donde cualquier disidencia era perseguida. Cuando su amor fue descubierto, Elisa tomó una decisión que hoy sigue dejándonos boquiabiertos: adoptó una identidad masculina, inspirada en un primo fallecido en un naufragio, y comenzó a presentarse como Mario Sánchez.

Gracias a este acto de valentía —y de enorme riesgo— en 1901 ambas lograron casarse por la Iglesia en A Coruña, convirtiéndose en el primer matrimonio entre mujeres registrado en España. Un hito histórico conseguido 110 años antes de la aprobación del matrimonio igualitario en nuestro país.

El secreto, sin embargo, no tardó en desmoronarse. Sospechas, rumores y vigilancias hicieron que los vecinos las denunciaran. Fueron perseguidas, encarceladas y sometidas al escrutinio público, pero un movimiento femenino organizado logró que recuperaran la libertad.

Aprovechando ese pequeño respiro, huyeron a Argentina para comenzar una nueva vida lejos del odio y de las instituciones que intentaron separarlas.

A partir de ese momento, su rastro se pierde entre archivos incompletos y narraciones fragmentadas. Pero lo que sí ha perdurado es la fuerza simbólica de su lucha: una historia de resistencia, de amor y de identidad que hoy inspira libros, obras teatrales y hasta una película en Netflix.

Más de 120 años después, Elisa y Marcela siguen recordándonos que nuestros derechos —los que hoy celebramos y defendemos— no nacieron de la nada. Nacieron de gestos radicales, de vidas que se jugaron el todo por el amor. Su historia no solo forma parte del pasado: es un recordatorio de lo que significa existir, amar y resistir en un mundo que no siempre está dispuesto a aceptarnos.

Publicidad Encima Newsletter