Quien quiera seguir el Benidorm Fest tendrá que sacrificar horas de sueño. El concurso musical de RTVE se emitirá, en la línea general de muchos programas televisivos, en un horario casi incompatible con los ritmos vitales de muchos espectadores: las semifinales del martes y el jueves comenzarán a las once de la noche, tras ‘La revuelta’ y el fútbol, y terminarán en torno a la 1 y media, una hora muy tardía para quienes madruguen al día siguiente. La final, en sábado, empezará un poco antes, a las diez, y terminará a la una.
De esta forma, Televisión Española retrasa sustancialmente la hora de finalización de las galas en busca de que el dato de share del programa no se resienta en un año decisivo: se trata de la primera vez que el Benidorm Fest no está ligado a Eurovisión y, por tanto, sobrevuela la incógnita de si despertará el mismo interés que en ediciones anteriores. En la primera edición, las semifinales acabaron a las 0:05 y 0:15; el año pasado, a las 0:46 y 0:53.
¿Cuál es, entonces, la estrategia? Si un programa se alarga hasta la madrugada, cuando hay menos espectadores totales conectados a todas las ofertas televisivas, es más fácil anotar una cuota de pantalla más alta, a diferencia de las horas de mayor consumo, donde rascar décimas de audiencia está más reñido. Así, se sacrifica llegar a más espectadores totales, en favor de vender como éxito el dato de audiencia con el porcentaje del share.
Por supuesto, esto no es algo que suceda solo con el Benidorm Fest, sino una tónica general, especialmente en las televisiones privadas que luchan encarnizadamente por el titular de cada día de quién ha ganado la noche. Televisión Española, como servicio público, no necesitar estar preocupada por esas guerras de audiencia y por generar una imagen de éxito frente a sus competidoras, sino por ofrecer un buen servicio a los ciudadanos.
El debate, no solo respecto al Benidorm Fest, es ese: hasta qué punto Televisión Española tiene que entrar a competir con las cadenas privadas o si sería más idóneo que se centrase en crear un producto de calidad y ofrecerlo al espectador en un horario accesible. Dicho de otro modo, se entiende que Telecinco y Antena 3 intenten arrastrar a sus espectadores hasta bien entrada la noche, pero para la pública las prioridades deberían ser otras.
Benidorm Fest es una de las grandes bazas de la temporada televisiva de TVE y pretende afianzarse y convertirse en un referente tanto televisivo como musical, en un evento que sea una cita en el calendario del imaginario popular. ¿Cómo puede hacerlo, pues, si se emite a una hora a la que muchas personas ya han apagado la tele y se han ido a dormir, especialmente entre semana, porque al día siguiente madrugan?




