Allí me colé y en tu fiesta me planté. Al ritmo de Mecano sucede la historia de Victoria, una vecina de Benidorm que, por casualidad, acabó este sábado formando parte de la fiesta de bienvenida del Benidorm Fest en el Centro Cultural de la ciudad. Desde por la tarde, mientras los artistas pasaban por la alfombra fucsia del certamen —desplegada en la calle, justo en la entrada del centro—, ella se asomaba entre los periodistas para curiosear y enterarse de qué era lo que pasaba allí. «He bajado de mi casa porque he visto que había mucha policía y seguridad, pensaba que había pasado algo malo. ¿Qué es esto del Benidorm Fest?», preguntaba a los periodistas de SIX.
Lo primero al saberlo, una sonrisa. «¡Ay! Pues qué bien, muy bonito todo esto…», respondía Victoria, que llegó a participar, inocentemente, en algunos de los directos que estaban realizando los periodistas. Eso sí, con mucho arte y gracia. Después, la alfombra fucsia continuó, pero se perdió el rastro de Victoria. Podría haber ido a su casa, porque según explicó, vivía muy cerca del Centro Cultural de Benidorm.
Pero horas después, tras la presentación de los artistas y las actuaciones de Nebulossa y Natalia en la fiesta de bienvenida del certamen, Victoria volvió a aparecer. Esta vez no era para preguntar qué era lo que pasaba. Se convirtió en parte de la fiesta, amenizada por Tony Aguilar con un cóctel preparado para los artistas y ‘celebrities’, con quien Victoria no dejó de hablar y presentarse. Ella era una más y estaba destinada a poder estar en la fiesta que se celebraba al lado de su casa.
Totalmente integrada en el ambiente y feliz por estar allí, una eufórica Victoria acabó contando a SIX parte de su vida. «No sabes lo feliz que me hace estar aquí, esto es un respiro para mí», introducía antes de explicar que realmente ella no es de Benidorm, es de Pamplona. «Estos últimos años fallecieron familiares y decidí venir a pasar aquí unos meses, acabé quedándome en esta ciudad porque volver a mi casa me ponía muy triste. Es por eso que agradezco momentos como estos», confirmó Victoria agradecida y efusiva durante toda la conversación.
Ni un problema a la hora de hacerse una foto, ella estaba encantada. Sólo puso un ‘pero’, como toda persona presumida: «Mira que justo hoy he ido a la peluquería, pero como hace tanto viento estos días me he tenido que poner el gorro. ¿Estoy bien?». Victoria sonreía y posaba como una artista más. Y es que sin duda, lo fue y se convirtió en la historia más inocente y sincera de la primera noche de esta edición del Benidorm Fest.




