‘Top Chef: Famosos al horno’ está a punto de caramelo. Y nunca mejor dicho. La nueva edición del programa culinaria llegará próximamente a La 1 de TVE cargada de expectación… y no solo por su propuesta gastronómica. Y es que el programa de la televisión pública destaca también por un cast con una fuerte presencia LGTBI, en el que figuran nombres conocidos como Luis Merlo, Mariano Peña o Samantha Ballentines.
Sin embargo, si hay una participación que sobresale por su impacto social y simbólico, esa es la de Benita Castejón, convertida en uno de los grandes referentes de visibilidad trans en la televisión española actual.
La presencia de Benita en ‘Top Chef’ supone un paso más en un recorrido televisivo que ha tenido un enorme valor para el colectivo LGTBI, especialmente para las personas trans mayores. La vidente ha vivido su proceso de transición a los 60 años de forma pública y en prime time, algo prácticamente inédito en la televisión generalista.
La falta de referentes trans de edad avanzada en los medios de comunicación sigue siendo una realidad. Por ello, la visibilidad de Benita resulta especialmente relevante: no solo normaliza las transiciones en cualquier etapa de la vida, sino que rompe con el imaginario que asocia la identidad trans exclusivamente a personas jóvenes. Su testimonio ha servido para lanzar un mensaje claro: nunca es tarde para vivir de acuerdo con quien una es realmente.
Benita anunció públicamente su decisión de transicionar en el programa Baila como puedas, de La 1, explicando que lo hacía para «ser verdaderamente quien yo soy». Poco después, durante su participación en ‘Bake Off’, dio un paso más al decidir que su delantal llevaría ya el nombre de Benita, reivindicando su identidad sin ambigüedades y con total naturalidad ante millones de espectadores.
Ahora, su llegada a ‘Top Chef’ se produce tras haber completado su transición, o como ella misma ha expresado con humor y cercanía, tras haberse «tuneado». Este lenguaje propio, lejos de frivolizar el proceso, ha contribuido a acercar la realidad trans a un público amplio, desde una perspectiva humana, cotidiana y alejada del sensacionalismo.
La apuesta de programas de gran audiencia por contar con perfiles como el de Benita Castejón, que también está pendiente de estrenar un documental, sobre su transición, demuestra que la representación LGTBI en televisión no solo es necesaria, sino también bien recibida por la audiencia.




