Ahora que todo el mundo vuelve a hablar de Victoria Beckham (por su conflicto con su hijo Brooklyn), es buen momento para repasar la trayectoria musical de nuestra idolatrada chica picante elegante, una carrera breve, pero que nos dejó varias gemas pop que, desde aquí, estamos dispuestos a reivindicar.
Cuando Geri Halliwell abandonó las Spice Girls, todas las integrantes empezaron a tantear el terreno en solitario. La última en hacerlo fue Victoria, ya entonces apellidada Beckham y no Adams, que debutó fuera del grupo con una colaboración con True Steppers y Dane Bowers titulada ‘Out of your mind’. En ella apostaba fuerte por un sonido R&B e hiphopero muy en línea con los primeros dosmil. El tema alcanzó el número 2 en las listas británicas, una posición nada desdeñable, aunque para la prensa y la industria cualquier cosa que no fuese un número 1 sabía a poco.
Tras ese primer intento, Victoria regresó a las Spice Girls para publicar ‘Forever’, el que acabaría siendo el último disco del grupo, una aventura que duró poco. Entonces, retomó su camino en solitario con la publicación de su primer y único álbum editado oficialmente, ‘Victoria Beckham’, un título tan directo como poco imaginativo. De aquel disco se extrajeron dos singles: ‘Not such an innocent girl’ y la balada ‘A mind of its own’. Ambos alcanzaron el número 6 en las listas, un resultado correcto que, sin embargo, se consideró insuficiente en Virgin Records, que decidió prescindir de ella.
El plan incluía un tercer single, ‘I wish’, que se quedó en una única actuación televisiva antes de que el proyecto fuese dado por muerto.
Pero la historia no terminó ahí; es más, ahora viene lo jugoso. Victoria firmó después con Telstar Records en un acuerdo junto a 19 Management, la empresa de Simon Fuller, exmanager de las Spice Girls. Su intención era clara: apostar de lleno por un sonido urbano. Para ello viajó a Nueva York y grabó varios temas con el productor Damon Dash, vinculándose aún más al hip hop y al R&B. El problema llegó cuando ni la discográfica ni Fuller vieron claro ese rumbo, quienes pensaban que Victoria debía seguir por una senda más pop.
La solución fue tan ambiciosa como caótica: grabar dos discos distintos para ver qué sonaba mejor: ‘Open your eyes’ apostaba por el electropop, mientras que ‘Come together’ se inclinaba claramente hacia lo urbano (estos títulos de álbumes no son oficiales). Para medir la reacción del público, se lanzó un single doble con dos videoclips: ‘Let your head go’, como propuesta pop (y guiño a Joan Crawford), y ‘This Groove’, representando el lado más hiphopero (el público del programa Top of the Pops se decantó por el segundo). Y el experimento funcionó: alcanzó de nuevo el número 2 en listas, consolidando a Victoria como una artista con tirón comercial.
Sin embargo, cuando parecía que su carrera podía despegar definitivamente, Telstar se declaró en bancarrota y todo el proyecto quedó enterrado. Ambos discos nunca se publicaron de forma oficial, aunque hoy pueden encontrarse filtrados en internet. Tras este golpe, Victoria Beckham decidió poner punto final a su etapa como cantante y centrarse en la moda, donde acabaría construyendo un imperio mucho más sólido. Una lástima, porque aunque no perdimos a la mejor voz de las Spice, sí se intuye, sobre todo en ‘Open your eyes’, un proyecto que pudo ser muy interesante.




