Desde la llegada al poder de Giorgia Meloni, el clima político y social en Italia se ha vuelto especialmente hostil para los derechos del colectivo LGTBIQ+, sobre todo para las mujeres lesbianas y bisexuales. Las restricciones al reconocimiento de las familias homoparentales y el recrudecimiento del discurso público que solo da por válido un tipo de familia han generado un contexto de invisibilización y retroceso en un país en el que el colectivo, ya de por sí, tiene más dificultades que en el resto de la Europa Occidental. En este contexto, las experiencias de las mujeres sáficas (que, además, siempre han sufrido la infrarrepresentación social, política, económica…) corren el riesgo de quedar aún más relegadas al margen del relato oficial.
Frente a esta realidad, la literatura queer se revela como una herramienta fundamental de resistencia, memoria y visibilidad. En la Italia de hoy, narrar vidas, deseos y vínculos sáficos no es solo un acto artístico, sino también político: escribir y leer historias de mujeres queer es una forma de reivindicar un espacio que a menudo se les niega en el ámbito de lo institucional o lo mediático. En este contexto, resulta especialmente significativo detenerse en algunas obras recientes de autoras italianas que, desde distintos géneros y sensibilidades, cuentan historias de mujeres lesbianas y bisexuales. Y, además, lo hacen a través de unas obras de calidad literaria sobresaliente.
‘Quien habla y quien calla’ de Chiara Valerio (Alianza de Novelas, 2025; traduce Carlos Gumpert)

Con ecos de la narrativa de Patricia Highsmith, ‘Quien habla y quien calla’ se construye como una novela de atmósfera, obsesión y muchas capas. Su protagonista es una abogada que vive en un pequeño pueblo costero y su vida viene sacudida por la muerte misteriosa de una vecina. Este suceso despierta en la abogada cierta obsesión por una mujer a la que conocía poco pero que le resultaba fascinante. Al no haberle quedado demasiado claras las circunstancias de la muerte, empieza una investigación que la hará descubrir a una mujer muy diferente de lo que ella creía.
A medida que la abogada se adentra en el pasado de la fallecida, va descubriendo una existencia marcada por decisiones y relaciones que la fallecida se había encargado de ocultar lo mejor que pudo. La novela plantea una reflexión afilada sobre quién tiene derecho a contar la historia de una vida y sobre las violencias silenciosas que se ejercen cuando ciertas identidades deben permanecer en la sombra. Las sexualidades de las dos mujeres, la muerta y la viva, se muestran como dos caras de una moneda en la que el secretismo, la autocensura y el miedo a expresarse libremente marcan ambas vidas. La investigación por parte de la abogada es doble: por una parte, trata de descifrar a la que fue su vecina; por otra, a sí misma.
Chiara Valerio, una verdadera celebridad en los medios italianos, escribe con una prosa contenida y precisa, y construye un suspense que no depende tanto de los hechos como de las grietas emocionales y morales que se abren en todas las personas retratadas. Esta novela fue finalista del Premio Strega, el más prestigioso de las letras italianas.
‘El verano que nos queda’ de Giulia Baldelli (Dos bigotes, 2023; traduce Melina Márquez)

En ‘El verano que nos queda’, Giulia Baldelli nos cuenta una historia exhaustiva y arrebatada que, por su ambición emocional y su mirada generacional, puede hacer las delicias de las seguidoras de Elena Ferrante. El eje del relato es un triángulo amoroso complejo, asfixiante y profundamente desigual, que se prolonga durante décadas y recorre distintos puntos de la geografía italiana. Lo que comienza como una relación marcada por el deseo y la fascinación mutua se va transformando en una red de dependencias, silencios y heridas que nunca terminan de cerrarse.
La novela explora cómo las relaciones afectivas pueden convertirse en espacios de poder y dominación, especialmente cuando se desarrollan en contextos donde ciertas identidades no encuentran legitimidad social. En este sentido, el amor sáfico aparece atravesado por el miedo a la exposición, la culpa y la imposibilidad de construir un relato propio al margen de las expectativas externas y a la propia idiosincrasia de la sociedad italiana. Baldelli retrata con crudeza y sensibilidad los efectos del paso del tiempo sobre los cuerpos y los vínculos, y lo hace sin idealizar ni moralizar.
‘Heartbreak Hotel’ de Agnese Innocente y Micol Arianna Beltramini (Liana editorial, 2025; traduce Marta Tutone)

Desde una perspectiva completamente distinta a la de los dos anteriores libros, Heartbreak Hotel ofrece una mirada tan intensa como devastadora sobre el dolor emocional adolescente. Este cómic juvenil, con una estética y algunos elementos que evocan el universo de Studio Ghibli, se sitúa en un lugar imaginario donde jóvenes de distintas procedencias llegan para recuperarse de sus decepciones amorosas. El hotel funciona como un espacio de tránsito, cuidado y escucha, donde no se juzga el sufrimiento ni se jerarquizan las pérdidas: es solo un sitio en el que recuperarse.
A través de personajes diversos y situaciones cargadas de ternura, la obra aborda el primer amor, el desengaño y la construcción de la identidad afectiva con una naturalidad poco frecuente en la literatura juvenil. Las experiencias sáficas aparecen integradas en el relato mostrando con verosimilitud la forma en la que se ama a alguien del mismo sexo por primera vez. Innocente y Beltramini apuestan por una narrativa que abraza la vulnerabilidad y reivindica la importancia de los espacios seguros, especialmente para adolescentes que están aprendiendo a nombrar lo que sienten.
Esperanza en la literatura
A pesar del contexto político adverso y de los intentos de borrar o minimizar las vidas disidentes, la literatura queer se erige como un faro de esperanza en el futuro de las mujeres lesbianas y bisexuales en Italia. En tiempos complicados, escribir y leer se convierte en un acto de afirmación colectiva: mientras haya autoras dispuestas a contar estas realidades y lectoras dispuestas a leerlas, las voces queer seguirán abriéndose paso.





