La presencia del colectivo LGTBI en los Premios Goya ha experimentado una evolución significativa en las últimas décadas, reflejando los cambios sociales y culturales que se han producido en España. Aunque durante años la diversidad sexual y de género estuvo relegada a papeles secundarios o estereotipados, el cine español ha ido incorporando historias más complejas, visibles y comprometidas con la realidad del colectivo. En la actualidad, las nominaciones y premios a películas de temática LGTBI evidencian un reconocimiento creciente por parte de la Academia de Cine.
De hecho, este año una de las películas más nominadas es ‘Maspalomas’ con 9 nominaciones. La cinta dirigida por Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi Galdos explora la doble invisibilidad de los mayores del colectivo y cómo las residencias pueden convertirse en lugares hostiles.
También se ha reconocido con una nominación el trabajo de Mario Casas en ‘Muy lejos’, donde su personaje explora su orientación sexual, y gente del colectivo como Alba Flores o Paloma Peñarrubia han sido nominadas por ‘Flores para Antonio’ y ‘La arepera’, respectivamente.
En las ediciones más recientes, varias producciones con mirada diversa han destacado de forma notable. Películas como ‘Te estoy amando locamente’ o ‘20.000 especies de abejas’ no solo han conseguido premios, sino que han abierto debates necesarios sobre identidad, memoria histórica y derechos LGTBI. Estos títulos han recogido el testigo de otras cintas relevantes como ‘Carmen y Lola’, ‘Habitación en Roma’, ‘Kiki, el amor se hace’ o ‘El olivo’, que contribuyeron a normalizar la presencia de personajes LGTBI en el cine español contemporáneo.
Uno de los nombres imprescindibles al hablar de cine LGTBI y Premios Goya es, sin duda, Pedro Almodóvar. El director manchego ha sido el gran referente de la diversidad sexual en la cinematografía española, incorporando de forma constante personajes e historias LGTBI en su filmografía. Obras como ‘Todo sobre mi madre’ -mejor película en 1999-, ‘La mala educación’, ‘Hable con ella’ o ‘Dolor y gloria’ —por la que obtuvo el Goyaen 2019— han sido fundamentales para visibilizar realidades queer.
No se puede olvidar tampoco el papel histórico de películas pioneras como ‘Fresa y chocolate’, una de las primeras cintas de temática abiertamente homosexual en ser reconocida por los Goya en 1993 como mejor película extranjera de habla hispana. Poco después también sería nominada a los Premios Oscar.




