La Toya Jackson posó hace unos días ante los fotógrafos en la ‘premiere’ en Los Ángeles de ‘Michael’, la película musical sobre el ascenso al estrellato de Michael Jackson, sellando así su apoyo al proyecto y, de facto, al legado de su hermano. La Toya ha aplaudido el trabajo de su sobrino Jaafar Jackson encarnando al cantante y, según reveló el productor Graham King, ella y buena parte de la familia ha participado de un modo u otro en la producción de la película; tanto varios de los hermanos de Michael, como dos de sus hijos, Prince y Bigi. En cambio, Janet y Paris Jackson, hermana e hija respectivamente, se han mantenido al margen.
El objetivo de la cinta, y de quienes administran el patrimonio de Michael Jackson, parece evidente: lavar la deteriorada imagen del cantante a través de un relato aspiracional y seguir generando beneficios económicos a su costa. Y es que a pesar de las acusaciones de abuso sexual infantil que rodearon a Michael y que se destaparon con más contundencia en el documental ‘Leaving Neverland’ (que hoy no puede verse en ninguna plataforma después de una demanda de los herederos a HBO y posterior acuerdo), siguen facturando a su costa.
La actitud de La Toya en la actualidad, sin embargo, contrasta con la posición que mantenía décadas atrás respecto a su hermano y los presuntos abusos sexuales que cometió. En diciembre de 1993, la también cantante visitó España para hablar del tema, entrevistada por Raffaella Carrá en su ‘Hola Raffaella’ en TVE (que puede verse completo en RTVE Play). No acudía al programa para promocionar nueva música ni ningún otro proyecto, solo para hablar de la relación de Michael Jackson con niños.
«El mito se derrumba, ayudado en su terrible caída, por su propia hermana», avanzaba la locución de un vídeo introductorio, que recogía unas declaraciones previas de La Toya ante la prensa: «Michael es mi hermano. Le amo, pero no puedo colaborar, y no colaboraré, con mi silencio a sus delitos contra niños pequeños inocentes. He visto cheques pagaderos a los padres de estos niños. Díganme, ¿qué hombre de 35 años va a estar con un niño 30 días y con otro 5 días sin salir de la habitación?».

Una vez sentada en el sofá de Raffaella, La Toya comenzaba sin tapujos: «Él es una persona maravillosa, cariñosa y atenta. Sin embargo, el hecho de ser cariñoso y atento no justifica que se les haga eso a niños pequeños. Porque son ellos quienes sufrirán las consecuencias en el futuro, y eso no es justo». Por dar contexto, en 1993 Michael había sido acusado por la primera de sus presuntas víctimas, Jordan Chandler, de 13 años, cuyo padre había demandado al artista. La acusación mantenía, como se recogía en el programa de TVE, que el niño podría reconocer las manchas de vitíligo en el pene de Michael. Finalmente, no se produjo un juicio, ya que ambas partes llegaron a un acuerdo económico cuyos detalles no se hicieron públicos (aunque se habló de 23 millones de dólares) y por el cual Chandler renunciaría a su acusación entonces y en adelante.
Lo primero que pregunta Raffaella a La Toya es por qué no le ha sorprendido este escándalo, a lo que esta responde que no conoce a este chico, Jordan, pero «estoy al tanto de otras cosas anteriores que pasaban en la casa cuando vivía allí». «¿Qué le hace Michael Jackson a estos niños, según tu opinión?», pregunta Raffaella directamente. «Bueno, no puedo decir con exactitud qué les hace a los niños», responde, «pero sí puedo decir que siempre hay niños, de uno en uno, quedándose a dormir en la casa, y esto ocurría con regularidad. Nunca ha cesado. Y los niños se acuestan con un hombre de 35 años, y permanecen en la habitación tres o cuatro días sin salir de allí. Algo no cuadra».
La italiana, entonces, recuerda la dura infancia que vivieron los Jackson: «¿Qué reprochas a tu madre?». La Toya responde: «Bueno, el único hecho es que ella permitió que mi padre abusara de esa manera, y ella lo niega. Creo que está mal negarlo. Cuando los padres abusan de sus hijos, se ven las consecuencias. Ya ven lo que pasa más adelante en la vida: los hijos terminan convirtiéndose en abusadores». Y prosigue: «Por eso es tan importante que pongamos fin a esto ahora. Esa es la única razón por la que estoy hablando. Michael es mi hermano y lo quiero. Sin embargo, al mismo tiempo, creo que el público no está entendiendo lo que pasa. Lo ven como el artista, la superestrella. Debemos dejar eso de lado y juzgarlo como un hombre como cualquier otro».
Mientras sus palabras llegan a la audiencia, traducida por Raffaella como puede, los espectadores vemos que entre el público se encuentra un grupo de admiradores de Michael Jackson, rodeados por unos miembros de seguridad que impiden que se sobrepasen. Unos de ellos llevan una pancarta que reza «Michael -> Heal the world, LaToya -> Make it ill» (Michael cura el mundo, en alusión a su canción ‘Heal the World’, y La Toya lo enferma).
La Toya aclara que su padre abusó de ella “física, mental y sexualmente”, pero que no sabe si abusó sexualmente de Michael o no. Y haber sido ella misma víctima de abuso sexual infantil es lo que la motiva a alzar la voz, a pesar de querer a su hermano, mantiene. «Estábamos siempre juntos», comenta sobre su relación de hermanos, «Sin embargo, al mismo tiempo, estoy muy decepcionada por algunas de las cosas que vi. No se puede acusar a una persona de nada si no la ves cometiendo el acto, pero uno es consciente y tiene sospechas de lo que está pasando, como que los niños pequeños estuvieron en la habitación con él durante varios días».
«Cuando salen, la personalidad de ese niño ha cambiado drásticamente», exponía Jackson, «Es muy extraño cuando ves a estos niños después, se vuelven tan retraídos y tímidos, cuando al principio eran divertidos y alegres. Y de repente, cambian, se vuelven muy cercanos a él y están con él todos los días». Contestaba también, a las preguntas de la presentadora, que Michael nunca ha tenido una novia «pero está siempre con niños pequeños» y aclara que nunca con varios a la vez, siempre «de uno en uno», como si fuesen relaciones sentimentales.
El revisionado de la entrevista no deja en muy buen lugar a Raffaella, que aunque escucha a La Toya también la cuestiona e, incluso, llega a verbalizar que no puede creer las acusaciones que se hacen contra él, muy en la tónica de la negación que experimentaban, y siguen experimentando, muchos de sus fans. La Toya se mantiene firme: «Creo que la gente no entiende el punto. El propósito de mi presencia aquí es informar y crear conciencia sobre esto, porque estos niños quedarán marcados de por vida. Quedarán destrozados, y creo que los fans de Michael se preguntan: ¿Cómo puede decir esto? Michael es como cualquier otro hombre. Hay que ponerle fin a esto. Tiene que terminar en algún momento».
Rafaella señala que es obvio que sus fans le siguen amando. «Y yo también le sigo amando, pero necesita ayuda», contesta su hermana. «¿Tú piensas que estás ayudando a tu hermano haciendo estas declaraciones de sospechas tan incorrectas?», inquiere la italiana. «Sí, sin ninguna duda. Porque una vez que hable y se haga público, él se dará cuenta y reconocerá: «lo que estoy haciendo está mal, necesito ayuda, necesito dejar de hacerlo». Y tal vez deje de hacerlo, porque si no hablo, continuará y otros niños sufrirán. Debemos pararle por esos niños», responde.
Raffaella le pregunta por qué no lo ha hablado con Michael a puerta cerrada, a lo que La Toya afirma que él solo contesta que «le gustan los niños», no de forma sexual, y que si intentas profundizar lo negará todo. «Nunca hay niñas en el rancho», añade. Y apunta al resto de familia como cómplices: «La familia apoya a Michael porque él los mantiene, sin su dinero no tienen nada», asegura, «»Me he distanciado de mi familia desde hace tiempo porque ellos están de acuerdo con el abuso infantil. Y yo estoy totalmente en desacuerdo con el abuso infantil».
A continuación, nombra a Blanca Francia, una asistenta del hogar en Neverland, que habló también de los supuestos abusos. «Ella ha visto demasiado. Ha visto a Michael ducharse con los niños» y comenta que dejó su trabajo y la casa porque temía que hiciese lo mismo con su propio hijo.
Rafaella afea a La Toya que hable de esto en público y haga daño a su hermano (curioso, cuando menos, cuando la has invitado a tu programa para eso). «No estoy haciendo daño a mi hermano. Es él quien está haciendo daño a niños inocentes», defendía la entrevistada, a lo que la cantante proseguía: «Si tu hermano tiene defectos humanos, porque al final es un chico como todos vosotros, la próxima vez intente solucionarlo en privado». «Lo he intentado muchas veces», sentenciaba La Toya.
Años después, La Toya se reconcilió con su familia y retiró sus acusaciones, apoyando además varios proyectos relacionados con el legado de Michael. Cuando se estrenó ‘Forever, The Best Show of The King Of Pop’, en 2019, y volvieron a circular por internet las declaraciones de La Toya en los noventa, el equipo de comunicación de este espectáculo lanzó un comunicado diciendo que «ella está profundamente arrepentida de esas declaraciones», sin citarla explícitamente.



