José Perea no tiene miedo a afrontar nuevos retos, a llevar su arte al extremo como acaba de hacer en Jerez de la Frontera, donde ha confeccionado una bandera LGTBI de más de 400 metros de tul destinada a ocupar un lugar simbólico en el balcón del Ayuntamiento de esta localidad. Una línea de desafíos que marcan la carrera de este diseñador cordobés, conocido por sus apariciones en televisión y su rapidez a la hora de coser, y que lo llevan a superarse cada día: hace unos meses consiguió superar los 20 millones de reproducciones en un reel de Instagram durante la Pasarela Larios Málaga Fashion Week. En el vídeo, se muestra cómo Perea termina de ajustar los diseños a los modelos antes de desfilar. Una colección de 150 metros de tela para 350 metros de pasarela que el diseñador hizo en siete días. «Entras en la cuenta de gente top como Lola Índigo o Ana Mena y es casi imposible que encuentres un vídeo que supere los 20 millones», afirma Perea en una conversación con SIX.
Perea no es un diseñador «al uso»: no tiene tienda ni hace desfiles para vender ropa. «Me considero un creativo al que le gusta estar cosiendo sin parar y exponiendo sus diseños constantemente», manifiesta. El cordobés asegura que este momento de su carrera es su sueño: no parar de hacer desfiles. «Todo lo que voy creando ya está hecho, y eso es lo que intento vender. No existen dos vestidos iguales. En cada desfile, dependiendo de lo que me pidan, voy incorporando diseños nuevos para tener siempre contenido fresco en redes», cuenta.
A pesar de estar cumpliendo su sueño, el diseñador confiesa que le gustaría recibir algún reconocimiento por parte de su tierra, Andalucía. «Veía la gala de las Medallas de Andalucía y me habría gustado estar ahí, aunque fuera como invitado. No participar, pero sí estar presente», señala Perea, quien añade que ninguna institución le ha dado «una palmadita en la espalda» ni le ha dicho «gracias por todo». Un reconocimiento que espera con ilusión mientras sigue haciendo méritos para conseguirlo. «Soy de un pueblo de Córdoba, y allí la Semana Santa es muy importante. Siempre llevo música de la agrupación de mi pueblo, el sombrero cordobés, los volantes, el estilo flamenco… vaya donde vaya. Este año he desfilado en Malta y en Nueva York, y he llevado amapolas, que son muy típicas de mi tierra. Siempre llevo Andalucía conmigo», recalca.
Sin padrinos
Otra particularidad del triunfo de José Perea en la moda es haberlo hecho sin padrinos. «Mucha gente dice: ‘Bueno, tú salías en Sálvame’. Sí, pero Belén Esteban o María Patiño no vienen a mis desfiles ni compran mi ropa. Yo iba allí a trabajar», aclara. No tener a famosos en la primera fila de sus desfiles no quita que haya trabajado para grandes figuras nacionales e internacionales como Thalía, Blanca Suárez, India Martínez o Pastora Soler. «Siempre he tenido la crítica de que soy un diseñador ‘friki’ por haber salido en programas del corazón, pero si analizo mi carrera, no me veo así».
Perea tampoco cuenta con una agencia detrás que cobre por vestir a famosos. Su contacto lo hace a través de Instagram. A Thalía le escribió para decirle que iba a hacer un desfile en Nueva York y, según el diseñador, la respuesta de la artista fue: «Pues nos vemos allí». «Suelo tener incluso amistad. Muchos me dicen: ‘Me pongo el vestido y luego te lo devuelvo’, porque saben que es una pieza única», reconoce sobre los famosos a los que viste.

El cordobés siente que el mundo de la moda, en muchas ocasiones, lo ha despreciado. «He estado en pasarelas importantes, rodeado de compañeros que saben quién soy y, aun así, algunos ni saludan». Perea asegura que le parece ridículo y no le afecta, además tiene claro el motivo: «Les afecta que pueda hacer un vestido en 20 minutos, terminado, rematado y con cremallera. Eso les rompe los esquemas».
El mundo de la moda, según el diseñador, funciona de una manera «muy planificada» y él lo entiende de otra manera. «Y luego está la típica crítica de ‘solo haces volantes’. Pero yo he ido a televisión a hacer réplicas de vestidos de los Goya, de los Oscar… y eso no es creatividad, es técnica pura. Y los he hecho en una hora, exactamente iguales», reivindica Perea sobre su trabajo, en el que también tiene amigos y «referentes» como Lorenzo Caprile o Petro Valverde, además de otros compañeros como Andrew Pocrid o Juana Martín.
Perea no niega que la rapidez pueda restar calidad al vestido, pero es consciente de lo que puede coser en 15 minutos y lo que no. «Sé perfectamente qué tipo de diseño puedo hacer para que funcione», recalca. El cordobés, autodidacta del mundo de la moda, aprendió su manera de trabajar en ‘Maestros de la costura’, donde participó en 2020 en Argentina. Allí el programa era en directo y estuvo durante ocho meses cosiendo todos los días. «Yo sé qué puedo hacer en 15 minutos y qué no. Si alguien quiere algo más elaborado, también lo hago. No todos mis vestidos son rápidos; hay piezas mucho más trabajadas», concluye.




