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La edición más queer del Festival de Málaga: «No puede ser una raya en el agua»

El certamen ha estrenado historias LGTBI como '9 Lunas', 'Iván & Hadoum', con protagonistas trans, y 'Mi querida señorita', que pone el foco en la intersexualidad

Festival de Málaga Juanma Fernández
'Mi querida señorita', película sobre la intersexualidad producida por Los Javis.
Festival de Málaga Juanma Fernández

En los últimos tiempos se ha hablado mucho de una supuesta inclusión forzada en la industria del cine mediante la cual se han incorporado personajes diversos en las historias. Pero nada más lejos de la realidad. Simplemente se han incorporado realidades de las que hasta ahora no se hablaba.

«De lo que realmente hemos tenido una inclusión forzada ha sido de la normatividad. Eso sí que es forzado. Hemos vivido en la ciencia ficción», comenta Jorge Gonzalo, director del Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales, que esta semana ha estado en el Festival de Málaga hablando de los problemas de representación de la diversidad en el cine.

Precisamente el festival malagueño ha abrazado esa diversidad más que nunca en su 29 edición. Y es que nunca antes se habían visto en su Sección Oficial hasta tres películas con representatividad LGTBI+, desde ‘Mi querida señorita’, en la que se aborda la intersexualidad, hasta ‘Iván & Haldoum’ y ‘9 lunas’ en las que sus protagonistas son chicos trans.

«Vivimos en una sociedad que nos ha hecho creer que somos una minoría. Pero no somos una minoría. Hemos comprado ese discurso y la realidad es que somos una mayoría», comenta David Velduque, director de cine y responsable del podcast, ‘Sabor a queer’. «La diversidad no es nicho», dice Merry Colomer, productora en Morena Films.

Porque, además, las historias que se cuentan en estas cintas van más allá de lo queer, son historias universales. Así pasa, por ejemplo, en ‘9 lunas’, donde el conflicto no reside en la identidad de género de su protagonista (un chico trans que se queda embarazado), sino en cómo se rompe el gueto.

O en ‘Iván & Hadoum’, que cuenta el romance entre un carretillero en los almacenes de unos invernaderos al sur de Europa y una compañera marroquí y que ha sido bautizada por la prensa como la Romeo y Julieta queer.

«Hemos intentado hacer la película más abierta posible y que lo trans no sea conflicto. Que haya cuerpos no normativos. Pero eso está en la esencia de contar historias, llegar al máximo público», explica su director Ian de al Rosa. «Todos nos hemos tragado películas heteros y hemos conectado. ¿Por qué no va a pasar al revés?», añade su protagonista, Silver Chicón.

Además es una película que se aleja de esa autoexigencia que muchas veces se impone a los personajes diversos. «El personaje de Iván no es perfecto. Como persona tiene matices y las decisiones que toma no siempre son buenas», comenta el actor.

«Como queer y mora parece que tienes que llegar a un nivel. Es decir, el buen queer y el buen migrante», añade su compañera en la película, Herminia Loh. «Hemos interiorizado esa autoexigencia. Y también tenemos derecho al fracaso, a equivocarnos. ¿Cuántas películas malas tienen directores consagrados?», comenta su director.

La suya desde luego no lo es. Ya largamente aplaudida en el Festival de Berlín, donde consiguió el Teddy Award, en Málaga también apunta alto y ha sido una de las mejores recibidas por la prensa. Por lo que no será extraño verla pelear por las Biznagas.

Sea como fuera ya habrá sido un logro estar compitiendo en Málaga. «Es un hito que esto esté pasando. Pero no hay que olvidar que hemos trabajado mucho para llegar hasta aquí. Históricamente hemos estado denostadas, obligadas a estar en los márgenes», comenta De la Rosa.

«Pero no puede ser una raya en el agua. Es un espacio que se ha tardado años en conquistar y tenemos que hacer que en 2036 no sean tres películas sino que sean 13 y que no lo destaquemos. Pero para eso hay que cuidar delante y detrás de las cámaras. Sobre todo detrás porque son los espacios en los que se crean las historias», continúa.

«Hay que llegar arriba. Porque, ¿cuántos productores con pasta hay en la industria española? Empezamos a escribir y dirigir, pero hay que ir más arriba. Sobre todo porque, como país y como industria, que el cine incorpore una mirada LGTB nos hace mejores porque al final el público también lo necesita. Se generan referentes y trae a la luz algo que parecía que estaba en la oscuridad», finaliza este almeriense que recalca que actualmente está en paro.

Entre esos productores se encuentran Javier Ambrossi y Javier Calvo, que han producido ‘Mi querida señorita’, el remake de la mítica película protagonizada por José Luis López Vázquez y que ahora cuenta con guion de Alana S. Portero. También Jordi Évole, que aunque no pertenece al colectivo, sí ha ayudado a Eduardo Casanova a producir el documental ‘Sidosa’.

Y aunque el VIH «no solo pertenece al colectivo LGTBI sino que atraviesa a todo el mundo, seas homosexual o heterosexual o tengas la ideología que tengas», se siente también como un logro que la historia de una minoría salte al mainstream. «Cuando una minoría se siente abrazada, que no forma parte del margen, es para celebrarlo», comenta Casanova.

«Un señor o una señora de la calle no tiene ni idea de que la medicación retroviral me la ponen cada dos meses. Ni le hace falta. Pero sí tiene en su vocabulario la palabra VIH. Y eso es importantísimo. La cultura, el arte, pone un debate en el centro que no se ponía desde los años 80. Tiene que haber avance médico, pero tiene que haber avance social porque uno de los mayores problemas del VIH es el estigma», añade.

En la misma línea se muestra Carmen Ferreiro, directora de Entretenimiento en Atresmedia, que emitirá ‘Sidosa’ en abierto en laSexta. «Nuestro objetivo es conseguir conversación social, poner encima de la mesa temas que no están en la actualidad, que lo viven los familiares y enfermos. Pero, además, más allá de esa conversación, va a generar otra mirada. Creo que nuestro compromiso con los valores está más que demostrado».

«Hay que agradecérselo a Atresmedia, poner en valor que un grupo de comunicación dé luz verde a un proyecto así. Además el sí fue inmediato. José Antonio Antón, el director general de Atresmedia, dijo que sí al momento. Cuando llegó más arriba pusieron una cara… pero como también es amigo mío el de más arriba…», bromea Évole.

Sobre todo en estos momentos oscuros que se viven con el auge de la extrema derecha. «Si les dejamos el terreno de juego a los que todos sabemos, eso va a ser imparable. Entonces hacer estos actos de resistencia, aunque sean pequeños, es muy importante. Actos como reapropiarse del insulto sidosa porque cada vez que lo digan, que sepan que no hacen daño».

No piensa igual Casanova. «Razones hay. Pero yo no tengo miedo. Existimos y vamos a estar ahí pase lo que pase. No vamos a volver a los márgenes. La respuesta de la sociedad y de los medios está siendo muy positiva».

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