Un total de 15.818 personas han modificado la mención de sexo en el Registro Civil desde la entrada en vigor de la conocida como ley trans en 2023. Así lo reflejan los últimos datos difundidos por el Gobierno, que evidencian el impacto de esta normativa al facilitar el cambio registral sin necesidad de informes médicos ni tratamientos previos. La cifra confirma una tendencia sostenida desde su aprobación y sitúa este derecho como uno de los más ejercidos dentro del marco legislativo reciente en materia de igualdad.
La ley permite a las personas mayores de 18 años solicitar este cambio de forma autónoma, mientras que los menores pueden hacerlo con distintos requisitos según la edad. El procedimiento se articula en dos comparecencias en el Registro Civil, separadas por un periodo de reflexión, lo que ha simplificado considerablemente un trámite que anteriormente estaba más restringido. Este modelo ha sido señalado por el Ejecutivo y por las asociaciones LGTBI como un avance en la despatologización de las identidades trans.
Los datos también muestran diferencias por franjas de edad y territorios, aunque no se han detallado públicamente todos los desgloses. Diversas fuentes apuntan a un mayor número de solicitudes entre personas jóvenes, lo que podría reflejar una mayor visibilidad y aceptación social del colectivo en las nuevas generaciones. Al mismo tiempo, el incremento progresivo de solicitudes indica un conocimiento creciente de este derecho entre la ciudadanía.
Este dato se ha dado a conocer en una respuesta parlamentaria del Gobierno a una serie de preguntas de Vox sobre el número de inscripciones practicadas en los Registros Civiles relativas al cambio registral de la mención relativa al sexo.




