Madrid ya se prepara para acoger la marcha por los derechos LGTBI más multitudinaria de Europa, convocada bajo el lema ‘¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia’, el próximo 4 de julio a las 19.00 horas entre la Glorieta de Atocha y la plaza de Colón. La Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI) y el colectivo LGTBI+ de Madrid (COGAM), convocantes de la manifestación, han presentado el decálogo de reivindicaciones del Orgullo Estatal 2026:
- Nuestros derechos no se negocian. Nos encontramos ante una ofensiva organizada contra nuestros derechos. La ola reaccionaria cuestiona la igualdad, señala nuestra existencia y normaliza el odio que se traduce en discriminación, exclusión y violencia.
- Un Pacto de Estado contra los discursos de odio. Los discursos de odio generan violencia y amenazan nuestras vidas. Exigimos un compromiso democrático que implique a todas las instituciones y cuente con presupuesto suficiente para erradicar la violencia. Prevención, compromiso y protección para garantizar que ninguna persona viva con miedo por ser.
- El desarrollo efectivo de las Leyes LGTBI+ y Trans. Las leyes existen, pero los derechos no se cumplen solos. Reclamamos un desarrollo normativo efectivo y una aplicación real, dotada de mecanismos y recursos de las leyes LGTBI+ y Trans. No basta con no retroceder, hay que seguir avanzando en igualdad y derechos. Las leyes no pueden quedar en papel mojado cuando su objetivo es proteger vidas.
- Corporalidades intersexuales: derechos reales. Las personas intersex han sido históricamente invisibilizadas, patologizadas y violentadas. Exigimos su reconocimiento legal pleno, respeto a la diversidad corporal y el fin de las intervenciones y hormonaciones no consentidas y los intentos de corrección. No hay derechos LGTBI+ completos sin derechos intersex. Nuestros cuerpos merecen autonomía y respeto.
- Reconocimiento de las personas no binarias. Las personas no binarias existen, aunque algunos sistemas legales se empeñen en negarlas. Reclamamos su reconocimiento jurídico, administrativo y social, sin patologización ni exclusión. Nombrar es reconocer, y reconocer es garantizar derechos. Ninguna identidad debe quedar fuera de la ley ni de la vida pública.
- Nuestra fuerza radica en nuestra interseccionalidad. Nuestro Orgullo, además de diverso, es plural e interseccional. Reivindicamos la visibilidad de todas nuestras realidades y sus interseccionalidades. Somos personas LGTBI+, incluyendo a las personas asexuales y arrománticas, pero también somos migrantes o racializadas, sin olvidar a las personas gitanas . Nuestras corporalidades son diversas, tenemos discapacidad, somos jóvenes, mayores y vivimos con VIH. Estamos presentes en todos los espacios, también en los espirituales y creyentes, y formamos familias de muchas y diversas maneras. Si alguien queda atrás, no hay igualdad real.
- Una alianza social por los derechos de todas las personas. Nos reconocemos en otras luchas, como la reivindicación de una vivienda digna, un trabajo justo y el fin de las guerras. Asumimos el compromiso de una alianza social diversa y solidaria. Construimos desde la comunidad, abrazando las causas sociales como propias. Solo a través de la acción colectiva lograremos justicia global y vidas dignas para todas las personas.
- Seguridad y diversidad: en todos los ámbitos y en todas partes. Formamos parte de todos los espacios, desde los entornos sanitarios y laborales hasta la vida pública. Por eso exigimos seguridad y pleno respeto a nuestra diversidad en todos los ámbitos, sin excepción ni exclusión. Son imperativas políticas públicas efectivas que acaben con el sexilio y que garanticen nuestros derechos en cada rincón de nuestro territorio, incluido el mundo rural. Nadie debería tener que abandonar su lugar de origen para poder ser, existir y prosperar con libertad.
- Una Europa sin regresión en derechos. Ningún Estado puede mirar hacia otro lado y ser cómplice, con su silencio, de la normalización del retroceso en derechos. Exigimos blindar y fortalecer los marcos europeos de igualdad y no discriminación, para que los derechos sociales sean un patrimonio irreversible. La regresión no es una opción. La contención, tampoco. Frente a los intentos de retroceder: defendemos lo conseguido y seguimos avanzando en derechos.
- Memoria y visibilidad: El Orgullo es nuestra memoria viva, nuestra herramienta de visibilidad y de reivindicación de un presente digno y un futuro en libertad. Reivindicamos un Orgullo que habite en cada calle, recorra cada barrio e ilumine cada rincón, rompiendo barreras para ser verdaderamente accesible y donde todas las personas tengan cabida. Celebramos la diversidad ocupando los espacios que nos pertenecen y alzando la voz por quienes aún no pueden.

Las convocantes insisten en que salir «es más necesario que nunca». La presidenta de la FELGTBI, Paula Iglesias, recuerda que la manifestación del Orgullo «es una de las principales herramientas que tenemos para conquistar nuestros derechos». «Este año es fundamental salir a la calle porque las agresiones contra personas LGTBI+ se han triplicado en solo dos años. Y solo a través de la movilización social podemos seguir avanzando hacia la igualdad real. Ya no basta con no retroceder, es imperativo seguir avanzando en derechos para blindarnos frente al odio organizado que nos ataca en forma de discursos de odio, intentos de derogar derechos alcanzados y torturas en forma de prácticas de conversión, frente a ese odio, animamos a todo el mundo a ser la ola que transforma y formar parte del cambio», declara.
En este sentido, el presidente de COGAM, Ronny de la Cruz, expone que «aún no hemos alcanzado la plena igualdad: nos señalan, nos echan de casa, nos acosan, nos insultan, nos discriminan y nos agreden». «Estamos hartas de estereotipos, de vernos obligadas a dejar nuestros pueblos, de que nuestras familias no aparezcan en los libros de texto». «Estamos hartas de esconder la pluma, de que nos borren y de tener que exigir que se cumplan nuestros derechos. El Orgullo es ahora. Y es urgente salir a las calles», reivindica.




