Publicidad Noticia Top

La revolución drag queen en Asturias: «Nos ha costado mucho llegar hasta aquí y ser las reinas que merecemos ser»

El transformismo resurge en el Principado tras unos años en declive de la mano de citas que sacan el universo drag a las calles, con vermuteos que cuelgan el cartel de «no hay entradas», sesiones de cine y folixas queer

Stories Revista SIX
Stories Revista SIX

«Poneos monas para la foto, chicas, que vamos a parecer el cartel de ‘Mamá cumple cien años’», suelta DiCarlo, una de las pioneras del transformismo en Asturias. «Una leyenda viva», según sus fans, que hoy ha salido de su retiro temporal en su casa en Gijón, donde se recupera de un problema de salud, para posar sin pelucón ni rímel, a cara lavada, y que conserva afilado el ingenio que le dio fama cuando a las reinas de la noche las perseguía la dictadura y cuando, ya con el dictador muerto, «aquello fue un no parar». «Y ojo porque, si algunos pensaban que estaba muerto, sigo vivísimo, coleando y a punto de los setenta», advierte con la certeza de que, cada vez que anuncia bolo, la sala se pone a reventar. DiCarlo, toda una garantía si de lo que se trata es de levantar «un número flojo».

Hoy coquetea con su edad en masculino, porque ha venido vestido de Nacho Riveiro -su nombre de civil- para una cita muy especial: reunirse con «sus hijas y dignas sucesoras». Seis de las drag queens que han tomado su testigo, «un escándalo todas», y, arropado por ellas, ocupar el trono que le corresponde por derecho propio: el centro de la foto, con todas las luces apuntándole. Sobre uno de los escenarios que pisó durante más de cuatro décadas para hacer disfrutar a su público de un arte en el que caracterizarse y actuar con los códigos asignados al sexo contrario es pura transgresión.

«Y más, en la época en la que yo empecé, en la que, para muchos, éramos ‘esos maricones’ y ‘esas travestis’», dice poniendo rictus de asco. «Cuando todo era tan diferente… porque una peluca podía costarte 25.000 o 30.000 pesetas y gastabas dinerales en ropa, mientras que ahora lo encuentras todo por internet, pero, sin duda, fue lo mejor que me pasó en la vida. Años en los que conocí a artistazas y a gente maravillosa», echa la vista atrás con la nostalgia justa. Lee el reportaje completo en elcomercio.es

Publicidad Encima Newsletter