Mario Casas podría ganar este sábado 28 de febrero su segundo Goya…. interpretando a un personaje LGTBIQ+. Un detalle que no es menor porque, que un actor tan popular y asociado durante años a ciertos estereotipos de masculinidad encarne a un personaje LGTBIQ+, tiene un valor simbólico enorme.
Casas conecta con un público amplio, diverso y, en muchos casos, alejado del cine de temática queer. Por eso, su participación ayuda a llevar historias como las de Muy lejos a espectadores que quizá no las buscarían activamente. De esta manera, además, contribuye a normalizar otras masculinidades y otras formas de vivir la identidad sexual.
Así, en un momento en el que los discursos reaccionarios vuelven a cuestionar derechos y visibilidades, películas como Muy lejos se antojan claramente necesarias porque hacen ver que estas historias no son solo de nicho.
Casas ha dado uno de los pasos más interesantes de su carrera con ‘Muy lejos’, una cinta dirigida por Gerard Oms que no solo marca el debut del cineasta en la dirección, sino que además pone sobre la mesa una historia profundamente íntima sobre identidad y aceptación.
Ambos ya habían trabajado juntos en ‘No matarás’, el thriller que le dio a Casas su primer Premios Goya en 2021. Desde entonces, su vínculo profesional y personal se fortaleció, hasta desembocar en este proyecto mucho más personal.
Un viaje hacia dentro (y hacia fuera)
En ‘Muy lejos’, Casas interpreta a un treintañero que viaja a Utrecht para asistir a un partido de fútbol y termina tomando una decisión radical: quedarse allí a vivir. Lo que comienza como una escapada se transforma en un viaje de búsqueda interior.




