Un estudio realizado por investigadores malagueños advierte de que los sistemas sanitarios deben incorporar más variables clínicas además del género legal o autopercibido por las personas trans en los registros electrónicos para interpretar correctamente determinadas pruebas de laboratorio, ya que basarse exclusivamente en ese dato administrativo puede derivar en errores diagnósticos y terapéuticos y afectar a la seguridad del paciente.
Aunque el estudio emplea el término «sexo biológico», se trata de un concepto técnico ligado a variables médicas que pueden influir en la interpretación de pruebas de laboratorio. Los autores subrayan que su intención no es cuestionar la identidad de las personas trans, sino mejorar la precisión diagnóstica y la seguridad en la atención sanitaria.
«La práctica clínica debe integrar el sexo biológico, el género autopercibido y el estado de tratamiento hormonal. Los sistemas sanitarios deben adaptar los registros electrónicos de salud y los sistemas de información de laboratorio para incorporar múltiples campos relacionados con el sexo, con el fin de mejorar la precisión diagnóstica y la seguridad del paciente», consta en el artículo, al que ha tenido acceso SUR. Puede leer la información completa en sur.es




