Publicidad Noticia Top

Chenoa: «No hay nada más bonito que la licencia al error»

Chenoa dará las campanadas en RTVE. @chenoa

La cantante cierra 2025, el que ella considera su mejor año, dando las Campanadas en Televisión Española junto a Estopa

Party Álvaro Onieva

2025 ha sido un gran año para Chenoa. Ella dice que el mejor. Ha cumplido 50 años y disfruta de un buen momento personal y profesional: ha sido su gran consolidación como presentadora -solo este año se ha hecho cargo de ‘The Floor’, ‘Dog House’ y ‘Operación Triunfo’- y le pondrá un lazo al año presentando las Campanadas desde Televisión Española junto a Estopa. Eso cambiará un poco su rutina navideña, ya que nos cuenta que suele pasar estas fechas en pijama y con la familia.

Háblanos de este momento profesional, ¿cómo te has visto este año presentando ‘Operación Triunfo’?

Yo de todo aprendo, de cada edición. Voy agarrando más experiencia, es un formato que me fascina y que quiero mucho. Este año he logrado, no controlar tanto la parte emocional porque no le he puesto barreras, pero sí otro tipo de cosas que voy pillando un poco mejor. Y hay otros ingredientes que no se controlan y que también son bonitos tenerlos.

Has tenido mucho trabajo este año, ¿se ha hecho cuesta arriba?

Es un gusto. Lo mío es un trabajo que yo quiero hacer y que busco hacer; me busco la vida para que me llegue la oportunidad. Siempre he sido una peleona y jamás me han regalado nada por mi forma de ser.

¿Te da miedo el ‘burnout’?

Me daba más miedo cuando era pluriempleada y nadie me conocía. Cuando no tienes nada, si te da un ‘burnout’, te quedas ahí en tu casa, ¿y qué haces?, ¿quién te paga? Me daba más miedo eso. Estuve 6 años trabajando desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche. Estoy entrenada, no para matar, pero empecé con 16 a currar en bares.

¿Cómo fue aquella etapa?

Yo era menor, pero mis padres me daban permiso, porque son músicos, y yo trabajaba en una banda hasta las 5 de la mañana. Y me levantaba a las 7 para ir a estudiar. Por suerte o por desgracia me entrenaron así y no conozco otra manera de ganarme el sueldo que trabajando. Y te hablo así, pero cuando tú apagas eso [la grabadora], te voy a seguir hablando igual. No conozco otra manera de llevar la cabeza cuerda que no sea sin crear mucho personaje. Contar una milonga para luego no acordarme, no me va.

¿Y cuánto hay de personaje ahora?

Poco, muy poco. Últimamente menos, gracias a Dios. He ido quitando muchísimas capas de cebolla y ya me empieza un poco a dar igual.

¿Esta edición de ‘OT’ ha sido la edición de… ?

Te diría que de los profesores. En la gala final los mencioné y mandé un beso a la gente que está trabajando de profesor todos los días. Yo soy educadora. Creo que es muy importante que al profesor se le dé su presencia aunque no tengan el el foco encima, porque todos necesitamos tener un referente. Nadie aprende de la nada, ni nace sabiendo. Y últimamente vamos un poco de ‘Yo ya me lo sé’ y eso no es verdad. No hay nada más bonito que tener curiosidad. No hay nada más bonito que seguir preguntando cuando uno no sabe. Y no hay nada más bonito que la licencia al error. De ahí se aprende y el profesor te guía. Por eso, para mí esta va a ser la edición de los profes y de Noemí Galera.

Presentar ‘Operación Triunfo’ debe ser para ti más especial que otros formatos, ¿no?

Yo soy parte de la raíz. Cuando entré, no sabía qué iba a pasar y si iba a funcionar. Cuando estábamos dentro, yo le decía a Rosa que aprovechara las clases que nos iban a cortar el rollo… Ese era el nivel.

¿Cómo recuerdas aquel ‘boom’ de la primera edición?

Piensa que todas las ediciones duran unos 3 meses y nosotros estuvimos 5 meses dentro de la Academia sin saber qué pasaba. Fuimos la edición que más estuvimos dentro y salimos directos a gira, nos fuimos directos a Eurovisión, Triunfomanía… Era tal la cantidad de trabajo que para poder llegar a los sitios nos habían puesto un avión para nosotros. Tuvimos ese volumen de explosión y lo aprovechamos. Lo hicimos en familia, porque tú no puedes aguantar eso sin que te lleves bien. Éramos 16 almas estupendas; nos falta Álex, que es lo que nos duele más en el mundo.

Fuiste cuarta, ¿quedaste contenta con el resultado?

El cuarto puesto también está muy bien. Este año Guille Toledano ha hecho un concurso estupendo. A mí me dejaron cuarta y yo estaba muy contenta. Mi mayor regalo siempre ha sido que nunca nunca me nominaron. Como hay una parte reality, es verdad que todo se junta y se fusiona. Y, claro, había una parte de mí que quizás no cuadraba en un 2001 por la forma de ser.

Se decía mucho en aquel ‘Operación Triunfo’ que si eras muy chula…

Sí, que era muy chula, muy prepotente, muy sabiondilla. Bueno, tenía 26 años.

¿Cómo ha cambiado la percepción social respecto a eso?

La pelea de las mujeres. Esto es un clásico. Y últimamente nos estamos yendo un poquito para atrás, pero bueno, nada más que decir…

¿Cuál es la actuación que tú ves de ese ‘OT’ y dices: ‘Vaya lo que hice aquí’?

Fue ‘Last dance’. Ahí me llamó mi padre y me dijo que que no me achantara, que no que no mirara abajo, porque vio que me podía empezar a cohibir. Y me dijo, ‘Terraza, arriba’.

¿Qué balance haces del 2025?

Fantástico. Sin dudar. Es el mejor año de toda mi vida, gracias a los 50 palos que tengo.

¿Y algún deseo para 2026?

Voy al día. No tengo visión de futuro, soy muy del presente. No miro nada para adelante; lo que tenga que pasar me lo van a mandar o lo tengo que hacer yo.

¿Cómo pasas las Navidades?

Suelo pasarla con la familia y voy a ver a mis padres. Y con mi perrita, Cloe. Soy de familiar, turrón y pijama. En la vida diaria me maquillo, me peino y me arreglo mucho, entonces en Navidades me apetece estar un poquito a mi bola. Un poquito de chándal, siempre.

Publicidad Encima Newsletter