Ni de vacaciones para. Que si una entrevista, que si contestar un correo, que si una nueva propuesta para un formativo televisivo… Samantha Ballentines es el momento. Una artista drag todoterreno que conquista espacios desde el humor y lleva la visibilidad del colectivo como bandera. Su última aventura ha consistido en meterse en los fogones de ‘Top chef’ rodeada de personalidades como Belén Esteban, Luis Merlo y Mariano Peña, algo que ha suscitado críticas de personas que no entienden que una travesti esté en un concurso de Televisión Española, pero que ha supuesto que esta drag atraviese las pantallas de muchas casas y llegue a familias enteras.
Como diría Nebulossa, estás en un buen momento. ¿Tú crees que era solo cuestión de tiempo?
Pues sabes que cuando hago esa canción y llega esa frase, la digo muchas veces. Y sí, yo creo que sí. Después de tantos años, de tantos bolos cutres en mis comienzos, de no cobrar o cobrar una miseria… ahora estoy en un buen puto momento, nunca mejor dicho. Lo que no sé es cuál es el límite, porque muchas veces me sorprendo de las cosas que me pasan. Me llaman para cosas y digo: «Hostia, ¿me están llamando para esto?». Todavía me ilusiono muchísimo con lo que me pasa.
¿Cuál ha sido la llamada que menos te esperabas?
Pues precisamente la de ‘Top Chef’. Porque no era la de Drag Race, que era algo que tarde o temprano podía pasar. Ni la de un bolo en una discoteca que me hiciera ilusión. Esto era algo que no esperaba para nada. Y encima me llamaron en plan: «Te queremos sí o sí». Yo flipé. Grité en mi casa y todo cuando me llamaron.
No tuviste ninguna duda en participar.
Ninguna. A ver, recopilemos: Televisión Española, viviendo un buen momento, entrando en un programa de celebrities… Ya que alguien me considere celebrity era fuerte para mí. Y luego me dijeron que el casting era gente muy guay. Obviamente estaba muy bien pagado, pero lo más importante para mí era la visibilidad. No solo para mí, sino para las travestis, las transformistas, las drag queens, mis compañeras y el colectivo LGTBI. Estar en ‘prime time’ cada semana entrando en las casas de la gente ha sido muy bonito. Mucha gente que no me conocía me descubrió allí: muchas madres, matrimonios, familias enteras diciéndome: «Te vemos juntos». Ha sido precioso llegar a más gente.
Y también sería una locura compartir programa con gente tan conocida como Belén Esteban, Mariano Peña o Luis Merlo.
Totalmente. Que el programa me considerase alguien popular para estar ahí ya era muy fuerte. Y encima compartir con gente con la que hemos crecido todos… Yo verme hablando con Luis Merlo fuera de cámaras, escuchando anécdotas de teatro, era impagable. Siempre recuerdo un momento muy bonito: Luis Merlo y Eva Isanta abrazados en el backstage, mirándose uno al otro. Era como ver a sus personajes de televisión en persona.
Después de participar en un reality en Televisión Española, ¿crees que estamos preparados para ver travestis en horarios familiares o todavía hay mucho postureo con la inclusión?
Yo espero que esto haya servido para que quieran contar con más artistas como yo. Pero te voy a decir una cosa: todavía hay un techo de cristal. Todavía hay programas, directores y directoras que no lo ven. No sé si no les parece suficiente o qué. Muchas veces pienso: «¿Qué más puedo hacer? ¿Ir a la NASA?». Aún hay cadenas y programas que no quieren contar con una travesti. Lo sé por cosas que intuyo, que me cuentan o que veo. Y sinceramente, muchas compañeras mías, con muchísimos años de carrera, podrían haber estado ya como colaboradoras, tertulianas o actrices. Algunas hay, pero podría haber habido muchísimo más.
Porque hablamos mucho de inclusión y diversidad, pero luego miras la parrilla televisiva y no es tan fácil verlo.
Exacto. Solo se ve cuando entra dentro de una norma muy concreta. Pero perfiles como el mío no se ven tanto. Si miras la televisión, un 70 u 80 % sigue siendo gente heterosexual. Sí, hay personas muy visibles, como Boris Izaguirre o mi compañera Benita, pero son muy pocos. Hay más gente LGTBI detrás de cámaras que delante. Y sigue costando. Todavía hay programas que no piensan en tener a una travesti o a una persona LGTBI visible en pantalla.
¿Y qué ha supuesto para ti el programa, tanto a nivel personal como profesional?
Ha sido el trabajo más duro que he hecho en televisión, pero me ha dado unas tablas increíbles. Drag Race se parece más a lo que yo ya hacía, pero esto era otra cosa completamente distinta. Y a nivel personal me he llevado muchísimo cariño y respeto. Mis compañeras, aunque ya me respetaban, me dicen ahora cosas preciosas como ‘gracias por abrir camino’. Ese es mi premio real. Cuando yo era pequeño, no veía travestis en televisión. No tenía referentes. Yo espero que ahora alguien joven vea a Samantha y piense: «Si ella ha llegado ahí, yo también puedo». Y quiero demostrar que la drag puede estar en una discoteca, en un teatro, en prime time o donde haga falta. Somos artistas 360.

Además no tienes problema en pedir oportunidades públicamente, como pasó con ‘Operación Triunfo’.
Yo soy de las que prefiere pedir perdón que pedir permiso. Hay que echarle cara a las cosas. Con gracia, claro. Pero si crees que puedes hacer algo, propónlo. Con ‘Operación Triunfo’ funcionó porque la gente apoyó muchísimo. Retuitearon, etiquetaron al programa… y encima Noemí Galera me seguía en Twitter. Le llegó sí o sí. Y de verdad: a todo el mundo que lea esto, que no espere intermediarios. Si quieres algo, ve tú a por ello.
Y al final tu visita fue uno de los momentos más recordados de la edición.
Sí, en ese momento fue de lo más visto en redes. Una barbaridad. Y desde entonces siempre me preguntan por la diferencia entre travesti, drag y transformista.
Hay un programa que sí parece que se resiste: ‘La Revuelta’. ¿Qué pasa ahí?
Tengo un fan en Twitter que cada día pide que vaya. Etiqueta al programa, a RTVE… Estoy segura de que mi nombre lo han leído alguna vez. Pero bueno, no ha surgido. A lo mejor no les interesa o no encajo todavía. No pasa nada.
Quizá solo es cuestión de tiempo.
Claro. Igual cuando vaya a la NASA ya dicen: «Bueno, habrá que llevarla». Pero mira, he ido a sitios que me hacían muchísima ilusión, como ‘Zero Dramas’ o ‘Al cielo con ella’. Y es para mí ya es muy importante.
¿Te ves más en ‘La Revuelta’ que en ‘El Hormiguero’?
Yo iría a los dos. En ambos puedes aprovechar la oportunidad, hacer humor y también dar un discurso. Son formatos distintos, sí, pero yo iría encantada a cualquiera de los dos.
También estás en el teatro. ¿Qué proyectos vienen ahora?
‘Aerolíneas’ termina este verano, pero ya estoy pensando en un nuevo personaje. Ya no será una azafata, será otra locura diferente. El teatro me encanta porque llega a otro público. Va gente mayor, matrimonios, familias… Es muy bonito.
¿Has notado que ahora va un público más diverso gracias a la tele?
Sí, totalmente. Mucha gente me conoció por ‘Top Chef’ y luego vino al teatro. Pero también hay gente que ya me seguía por redes o por sus hijos y que antes no podía verme en una discoteca. Al final es un cúmulo de cosas.
Y con tanta exposición, ¿también hay más ‘hate’?
Realmente no recibo mucho ‘hate’, solo cuando me mojo en temas sociales. Y siempre viene del mismo perfil: ultras, homófobos, racistas… perfiles anónimos llenos de odio. Con ‘Top Chef’ también pasó: «¿Qué hace una travesti en la televisión pública?». Pues precisamente por eso hay que estar ahí. Para dar visibilidad y demostrar que no somos monstruos. Somos artistas haciendo nuestro trabajo.
Sigues muy presente en el mundo de la noche. ¿Te ves haciéndolo siempre?
El mundo de la noche me encanta y no lo voy a dejar mientras el cuerpo aguante. Aunque es verdad que se está transformando mucho hacia el tardeo. Hay mucha gente que ya no sale de madrugada, y ahora hay shows drag por la tarde que luego enlazan con la fiesta. Y yo, mientras pueda, voy a compaginarlo todo: noche, teatro, televisión… La noche me lo ha dado todo. Yo vengo de ahí.
Con todo lo que estás haciendo, ¿te falta algún proyecto?
Tengo muchísimas ganas de crear contenido en YouTube. Me encantaría tener mi propio podcast y si nadie me lo ofrece, me lo montaré yo. También quiero sacar más música y videoclips. Poco a poco. No me da la vida para más, pero sé que acabaré haciéndolo.




