La gran cómica Joan Rivers decía que si Londres fuese una ciudad norteamericana el Big Ben sería un reloj digital. Bromas aparte, existe cierta correspondencia en cuanto a estilos de vida y espacios de ocio entre grandes ciudades del mundo; y de hecho, muchas figuras artísticas han hablado a lo largo de la historia sobre un tipo de energía similar en ciudades como Londres y Nueva York. Esta ambivalencia se da en ‘Ambiguous Desire’, el nuevo disco de Arlo Parks, una de las artistas actuales más importantes de la escena musical underground británica. El álbum es una recopilación de 12 temas que recogen su propuesta más vulnerable, afirmativa y eufórica hasta la fecha, y que basa su narrativa en la experiencia en los espacios nocturnos. Parks presenta un disco en el que, además de demostrar su virtuosismo en la producción musical con un trabajo distinguido, hace una foto fija y mental para profundizar en las emociones de una noche en comunidad, queer.
Y es que este disco, producido junto a Paul Epworth y Andrew Sarlo, nació con la artista sudando bajo las luces estroboscópicas en Midnight Lovers en Los Ángeles, bailando al ritmo del bajo en Under The K Bridge, en Greenpoint, descubriendo caras nuevas en el Venue MOT de Londres: estos son los espacios oscuros y envolventes que dan vida a ‘Ambiguous Desire’. El club como un espacio que no siempre es frenético, con o sin intoxicaciones puede ser alivio, memoria, inhibición o catarsis en la mente. En esos lugares que la artista referencia la noche se desarrolla mientras el resto baila, difuminándose con sus pensamientos simulando una especie de TDAH en favor de la emoción del momento.
Porque, a pesar de que los espacios nocturnos donde poder disfrutar de la música y bailar estén desapareciendo debido al virus de la gentrificación, sigue siendo necesario reclamarlos, y sobre todo explorarlos. «Me enamoré de los espacios nocturnos durante los dos últimos años que pasé componiendo este álbum», afirma Parks en el texto de lanzamiento del álbum. «Eran lugares en los que podía ser quien quisiera ser esa noche, desde quedarme al margen hasta lanzarme de lleno y evadirme durante horas en la pista de baile. Era muy divertido poder perderme y luego volver a salir al mundo. Cada vez que salía a la luz del día, me sentía muy inspirada». Algo con lo que muchas personas LGTBIQA+ pueden verse identificadas: habitar espacios donde desinhibirse, ser unx mismx, jugar con el entorno y dar rienda suelta a la evasión de vidas encorsetadas.
Eso sí; desde el primero de los singles, ‘2SIDED’, que se estrenó hace unos meses, pudimos averiguar que este disco no está hecho de forma literal a nivel sonoro recreando pistas frenéticas de baile, sino más bien espacios donde la música underground se desenvuelve. Este tema, acompañado de sintetizadores densos y vibrantes, narra una historia íntima de esperanza que un nuevo amante siente con la misma intensidad que tú. A nivel de géneros, el UK Garage es la base de este lienzo a modo de álbum donde las luces pero también la oscuridad se nos presentan. Ese proceso espontáneo se refleja en ‘Get Go’, un tema que incluye breakbeats característicos de las radios pirata donde nació el grime británico. En ella Arlo se encuentra por casualidad con su amiga María, que está superando las secuelas de una reciente ruptura sentimental, y le ofrece consuelo y baile para ahogar el dolor. ‘Beams’ es una exploración cargada de emoción sobre el dolor, el entumecimiento y la autoaceptación en torno al devastador tema del suicidio, enmarcada por acordes resplandecientes y letras entregadas: «I know I said I’d be okay, but you’re smashin’ me up / I know it’s late where you are, but I can’t bear hangin’ up (Sé que dije que estaría bien, pero me estás destrozando / Sé que es tarde donde tú estás, pero no soporto colgar)».

‘Floette’ es una bonita melodía ascendente codificada en el amor queer (secreto): «You say that when it comes to love, no one really has a choice / And I can sense a little fear in the way you throw your voice (Dices que, en lo que respecta al amor, nadie tiene realmente elección / Y noto un poco de miedo en la forma en que alzas la voz)». Por su parte, ‘Senses’ cuenta con uno de los amigos del sur de Londres e inspiraciones musicales de Parks, el increíble Sampha, Juntos proponen en un examen introspectivo y conmovedor de las relaciones destructivas: «Treat myself with this impatience / I would never give a friend (Me trato a mí mismo con esta impaciencia que nunca le mostraría a un amigo)» canta la artista, en esta oda a la reconstrucción personal post ruptura. ‘Nightswimming’ es un ritmo de dos tiempos de garage, que bajo las exquisitas armonías de Parks narran la apertura de sentimientos al enamorarse, evocando beats y texturas que referencian a Burial. Y ‘Heaven’ es la mejor canción del disco; en ella se abre paso una frecuencia de bajo catártica y estremecedora, emulando una escena cinematográfica donde el entorno es contexto y la mente rumia sobre pensamientos entre el movimiento. En sus propias palabras, Arlo explica: «’Heaven’ trata sobre la euforia, la comunidad y el vivir el presente. Estar en una sala llena de desconocidos sudando, conectando, perdiéndose y encontrándose a sí mismos es una especie de magia que va más allá del lenguaje. Esta canción fue mi intento de capturar ese sentimiento». Inspirada en Parks bailando al ritmo de su amiga, la DJ Kelly Lee Owens, y plasmando una historia sobre alguien que anhela que la noche no termine nunca.
‘Ambiguous Desire’ es autoexpresión sin reservas. Una nueva obra que celebra la vida de una de las voces más incontenibles de la música. Con referencias que van desde el hedonismo queer del legendario club Paradise Garage del DJ neoyorquino Larry Levan hasta la brillante catarsis sintética de ritmos house arraigados de Theo Parrish, el álbum muestra a Parks, de 25 años, en su faceta más segura y experimental. «Me siento más yo misma en mi cuerpo cuando bailo, y estar en esos espacios expresivos me dio la confianza para explorar a los artistas que siempre he amado pero que no había podido mostrar en mi música antes», afirma. «El disco soy yo aprendiendo a divertirme más, abrazando tanto la luz como la sombra».
Tras irrumpir en la escena con su EP debut de 2019, ‘Super Sad Generation’, Parks, nacida en Londres, ha ganado desde entonces el Mercury Music Prize por su álbum debut de 2021, ‘Collapsed in Sunbeams’, certificado como disco de oro; ha sido nombrada Artista Revelación en los Brit Awards de 2021 y ha sido nominada a los premios Grammy y a los Ivor Novello. Ha actuado en Glastonbury y Coachella, ha sido telonera de Billie Eilish y Harry Styles y ha encabezado una gira mundial para promocionar su segundo álbum, My Soft Machine, Top 10 del Reino Unido en 2023 y fue nominado a los Brit Awards. Tanto poeta tanto como intérprete, Parks también publicó su primer libro, ‘The Magic Border’, en 2023 y fue una de las escritoras destacadas en Cowboy Carter, el álbum de Beyoncé ganador de un Grammy.
Parks reveló su bisexualidad en 2019 durante una entrevista con la revista The Line of Best Fit. Posteriormente, en 2023, declaraba a Pink News: «Recuerdo la primera vez que escuché a alguien cantar una canción sobre ser queer y usar pronombres que sentí que podía aplicar a las historias de amor que yo mismo había vivido, y entonces también quise devolverle eso a la gente. Una parte importante de animar a la gente es hacer que se sientan menos solos». Y es que en este disco vive el deseo como motor central: a través de un anhelo, un impulso. «Todos estamos vivos porque hay algo o alguien que queremos; el deseo es un motor», relata la artista.
Más allá de grandes discotecas y universos nocturnos masculinizados, existen espacios más sombríos, originales y misteriosos que se esconden en los mapas de las ciudades, como si de un cruising sonico se tratase. Gracias a la música underground no sólo encuentran su sentido, sino que estos rincones y antros nos han regalado algunos de los mejores momentos y casualidades de nuestras vidas. Según Night Time Industries Association, para 2030 no quedará ni una sola discoteca destacada en el Reino Unido si los locales siguen cerrando al ritmo actual. ‘Ambiguous Desire’ es metapoesía; una carta de amor que Arlo Parks dedica a lo que vivimos y transitamos en estos lugares, un disco pop que la consagra, y que se basa en la construcción cultural de lo queer a través de la música de otros artistas, que empiezan siendo outsiders y acaban cambiando nuestras vidas.




