Sergi Regal, el diseñador de las 'divas gays': «No diseño lo mismo para Melody que para Isabel Pantoja»
El diseñador almeriense, que ha vestido a artistas como Mónica Naranjo, Pastora Soler o India Martínez, repasa sus más de 20 años de trayectoria, su compromiso con el colectivo LGTBI y su apuesta por romper estereotipos, mientras prepara una nueva etapa como padre de acogida.
Sergi Regal lleva más de dos décadas dedicándose a la moda desde Almería, una trayectoria que le ha llevado a vestir a artistas como Mónica Naranjo, Isabel Pantoja, Pastora Soler, Rosa López, Chenoa o India Martínez. Su apuesta por diseños personalizados y alejados de los convencionalismos le ha convertido también en una figura vinculada a la visibilidad del colectivo LGTBI y a la ruptura de estereotipos a través de la moda. Ahora, mientras prepara sus nuevas colecciones de novia para 2027, afronta una nueva etapa personal: convertirse en padre de acogida. De su trayectoria, sus clientas más conocidas, la moda y este nuevo proyecto de vida habla en esta entrevista.
Llevas más de 20 años de trayectoria y empezaste de forma autodidacta, en una pequeña tienda. ¿Qué le dirías hoy a aquel joven Sergi que comenzaba entonces?
Le diría que tuviera paciencia y que se preparara para mucho sacrificio. Es una profesión de fondo y, cuando se reconoce tu trabajo, también muy satisfactoria, pero es dura. Sobre todo, tienes que estar enamorado de lo que haces; si no, es muy difícil llegar y, sobre todo, mantenerte.
¿Qué fue lo que te llevó a decidir que querías dedicarte a la moda?
Empecé montando una tienda multimarca muy pequeña. En los ratos libres aprendí a coser para poder hacer los arreglos de la tienda. Poco a poco fui perfeccionándome y me rodeé de modistas de toda la vida, que son las que mejor saben coser. De ahí salió mi primer vestido de novia. Una clienta me retó y, como los retos me gustan, acepté. Después hice una sesión de fotos con un fotógrafo de Almería, Laura Martínez, la hermana de India Martínez. Al terminar, le regalé uno de mis vestidos a Laura y, un día, sin esperármelo, apareció India Martínez con mi vestido en una alfombra roja. Me nombró y me etiquetó, y aquello supuso el boom y el despegue de mi marca y de mi nombre.
¿A partir de ahí comenzaron a llamarte otros artistas?
Sí. Después de India Martínez, los estilistas y las celebrities empezaron a preguntarse quién era Sergi Regal y de dónde había salido. Comenzaron a escribirme más estilistas y después llegaron trabajos con Soraya Arnelas, Rosa López, Chenoa y muchas otras artistas.
Siempre has sido muy fiel a ti mismo y a tus orígenes. Nunca te ha interesado convertirte en una marca masiva.
Cuando mi carrera despegó ya tenía una edad y mis prioridades eran diferentes. Quería estar en mi tierra, crear trabajo y construir una marca desde Almería. Soy consciente de que vivir aquí puede hacerme perder algunos trabajos porque las comunicaciones son más complicadas, pero lo acepto. Con muchísimo esfuerzo he conseguido que mi marca sea reconocida a nivel nacional y que aparezca en algunas de las revistas más importantes del país.
En ese sentido, las redes sociales también habrán sido fundamentales.
Si no existieran las redes sociales, creo que yo tampoco existiría profesionalmente. Me han dado una proyección y me han permitido llegar a personas que jamás habría imaginado desde Almería. Si no hubiera tenido un centro logístico en Madrid o Barcelona, donde los estilistas acuden a buscar modelos y diseñadores, probablemente me habría costado todavía más. Ser de Almería me ha exigido más esfuerzo que quizá a otros diseñadores, pero aquí estoy.
Trabajar desde Almería
«Soy consciente de que vivir aquí puede hacerme perder algunos trabajos porque las comunicaciones son más complicadas, pero lo acepto»
Sergi Regal
Diseñador
Has vestido a muchas artistas y, además, dices que prácticamente todas las 'divas gays' han pasado por tus manos. ¿Por qué crees que confían en ti?
Creo que uno de mis dones es captar la esencia de la persona y saber qué puede favorecer a cada mujer o a cada clienta. No diseño lo mismo para Melody que para Isabel Pantoja, porque son dos personalidades completamente diferentes y cada una tiene su propio estilo. Capto la esencia de cada persona, lo que le favorece, y lo llevo a cabo. La verdad es que al final quedan todas muy contentas.
Tu trabajo con tantas artistas también te ha situado de alguna manera dentro del colectivo LGTBI y te ha dado visibilidad. ¿Es algo importante para ti?
Para mí es súper importante. Como gay, cuando salí del armario, hace 30 años, era el típico marica de Almería señalado, criticado y todo eso. Ahora tengo una posición que me permite tener una repercusión y una voz que quizá puedan escuchar un poco más. No me gusta definirme como referente porque me parece una palabra demasiado fuerte y con mucha responsabilidad. Pero sí es verdad que para mí es un orgullo enorme cuando niños y niñas muy jóvenes del colectivo se acercan y me dicen que soy su referente, que me admiran y que haber conseguido lo que yo he conseguido siendo de Almería les da ganas de trabajar. Eso hace que todo el esfuerzo que he hecho durante estos años esté más que recompensado.
La moda se ha asociado tradicionalmente a las mujeres o a determinados perfiles masculinos. Tú, además, trabajas desde Almería, una ciudad que quizá no ha estado tanto en el foco del colectivo. ¿Crees que eso hace todavía más importante tu papel?
Sí. En los últimos años se está potenciando muchísimo más la ciudad en relación con el colectivo, incluso en las ferias de turismo, presentando Almería como ciudad LGTBI. Pero todavía nos queda mucho. Para mí es un orgullo y una satisfacción enorme que puedan considerarme un referente para el colectivo LGTBI en Almería. Me lo han reconocido varias veces y he recibido premios del colectivo aquí. Incluso a nivel nacional me dieron un premio como diseñador LGTBI por unos diseños que hice para niñas de comunión que no querían llevar vestido. Les diseñé monos y trajes de pantalón que se hicieron bastante virales precisamente por romper los estereotipos de la ropa y de algunas tradiciones que, en mi opinión, están un poco pasadas.
La moda siempre ha sido una herramienta para romper estereotipos.
Exactamente. Y a mí, con el tema de las comuniones, me ha pasado de todo. El año pasado, por ejemplo, vino una madre y me dijo: «El único que me puede ayudar eres tú». Me contó que su hijo quería un vestido de comunión. Hablé con el niño, que tenía ocho años, y le expliqué que la Iglesia funciona de una determinada manera y que había unas reglas. Le propuse hacerle algo para la ceremonia, con un pantalón palazzo, y después, para la celebración, hacerle una falda de princesa que pudiera ponerse y quitarse. El niño quedó encantado y su madre también.
Al final también hay que tener en cuenta la realidad y las normas de cada contexto.
Claro. Las reglas son las que hay de momento. Por mucho que queramos cambiar las cosas, si hacemos una comunión tenemos que tener en cuenta determinadas normas. Yo le dije a la madre que sí podía ponerle un vestido de comunión, pero que sabía que eso podía suponerle al niño un shock en la puerta de la iglesia: que alguien dijera algo, que el cura pusiera algún problema... Y no quería que el niño tuviera un mal día precisamente el día de su comunión. Por eso intentamos hacerlo de la mejor manera. La parte de arriba tenía el aspecto de un vestido de comunión, pero abajo llevaba un pantalón palazzo y después tenía su falda de quita y pon para la celebración.
Además de la moda para celebrities, trabajas mucho con vestidos de novia y cada vez más con novios.
Sí, trabajo mucho con novia y cada vez me buscan más novios, sobre todo del colectivo, porque quieren cosas diferentes. Me viene gente de toda España buscando algo distinto para casarse. Hace poco, por ejemplo, hice el traje para la boda de un amigo. Era rojo, con un pantalón de raso, un fajín y una chaqueta con una cola impresionante. La gente quedó alucinada.
Por lo que cuentas, parece que cada vez hay más personas que buscan precisamente romper con lo establecido.
Sí. Hay gente que quiere hacer cosas diferentes y que se atreve cada vez más. Hablo tanto del público LGTBI, que siempre hemos sido un poco pioneros en eso, como de las parejas heterosexuales, que también están empezando a atreverse con propuestas diferentes. Lo tradicional siempre funciona, pero hay personas que quieren salir de ahí y hacer algo distinto.
Imagino que a muchos clientes también les hace ilusión decir que les ha vestido el mismo diseñador que a artistas como Melody, Mónica Naranjo o Isabel Pantoja.
Totalmente. Muchas clientas llegan y me dicen: «Es el mismo diseñador de Mónica Naranjo, de Pastora Soler, de Isabel Pantoja...». Eso te da mucho nombre y mucho caché y, sobre todo, genera confianza en la clienta.
Romper estereotipos desde la moda
«Lo tradicional siempre funciona, pero hay personas que quieren salir de ahí y hacer algo distinto»
Sergi Regal
Diseñador
¿Qué ocurre con los vestidos que haces para las artistas? ¿Se los quedan o te los devuelven?
Depende de para qué sea. Si es una gala, una alfombra roja o un evento en el que van a llevar el vestido durante un rato para un photocall, normalmente es una colaboración a cambio de publicidad. Pero si es un vestuario, como el que hice en 2019 para la gira 'Renascence' de Mónica Naranjo, es un trabajo profesional. Cuando terminó la gira, Mónica me devolvió todo el vestuario y me dijo: «Sergi, quédate tú el vestuario, que lo vas a cuidar mejor que yo».
¿Y conservas esos trajes?
Algunos sí. He hecho exposiciones y he tenido aquí parte de ese vestuario para que la gente pudiera verlo. Hay piezas que guardo con mucho cariño y que en cualquier momento pueden servir para una exposición o un evento. También he donado algunas para recaudar fondos. Por ejemplo, con lo del volcán de La Palma o con una gala en Valencia, a través de amigos, se han donado vestidos utilizados por Mónica Naranjo o Rosa López para recaudar fondos y ayudar a personas que estaban pasando por un momento complicado.
Padre de acogida
Estamos ya en agosto y se acerca una nueva temporada. ¿Qué tienes entre manos para los próximos meses y de cara a 2027?
En moda estoy terminando las nuevas colecciones de novia para 2027, porque es uno de mis fuertes aquí en Almería. Pero personalmente estoy en una etapa totalmente diferente. He trabajado muchísimo, he posicionado mi marca y he tenido la oportunidad de trabajar con artistas como Pastora Soler, Roser, Soraya, Rosa López, Chenoa, Isabel Pantoja o Mónica Naranjo. Y seguiré trabajando con ellas. Pero mi proyecto personal es un nuevo proyecto de vida. Estoy esperando que me llamen porque voy a ser padre de acogida.
¿Cómo afrontas este nuevo proyecto?
Con muchas ganas y muchísima ilusión. La vida son etapas y estoy totalmente agradecido por todo lo que he vivido con respecto a mi trabajo: por las personas que he conocido, los contactos y las relaciones que, con el tiempo, se convierten en amistades más que en relaciones laborales. Pero ahora empieza otra etapa. Después de tantísimo trabajo durante tantos años, ha llegado el momento de hacer algo diferente. En Almería siempre he sido alguien diferente en muchos aspectos y ahora voy por otro camino totalmente distinto. También estoy intentando dar visibilidad al tema de las familias de acogida, porque es algo muy desconocido. Muchas veces pensamos en nosotros mismos y no en el bien que podemos hacer a otros niños.
¿Crees que hace falta más información sobre la acogida?
Sí. Si una persona con cierto renombre o prestigio se lanza a hacer algo así, quizá pueda servir también de referente para que otras personas conozcan esta posibilidad. Si puedo ayudar también desde ahí, bienvenido sea. Me han dicho que posiblemente, al principio del nuevo curso escolar, tenga ya a una personita conmigo.
¿Cómo es el proceso para convertirse en padre de acogida? ¿Es tan complicado como puede parecer?
Son trámites que no son fáciles porque estamos hablando de cuidar a niños, que son las personas más vulnerables, y además de niños que vienen de situaciones complicadas con sus familias biológicas. Hay que intentar minimizar cualquier daño posible. No es un proceso sencillo, pero todo el mundo puede acceder. Te hacen un estudio de vida, psicológico y de diferentes aspectos. Es prácticamente el mismo proceso que para una adopción, aunque en este caso se trata de niños que necesitan una familia temporal y que muchas veces pasan mucho tiempo en centros.