Quince años de 'Born This Way': el renacer del pop ideológico
Se cumple un quindenio del lanzamiento de la canción que sitúo a Lady Gaga como referente LGTBIQA+ y sus fans como activistas online
Todos nacemos superestrellas. Con este manifiesto hace 15 años que Lady Gaga dedicaba su canción ‘Born This Way’ a la comunidad LGTBIQA+. A diferencia de otros himnos del mismo carácter, la cantante y productora decidió usar su momento de mayor fama y atención para crear un tema que representase a las personas queer de la generación millenial y Z. Y aunque se les escapaban los conceptos de género e identidad del momento, fue la primera canción de la historia en incluir la palabra ‘transgender’ (transgénero). La grandeza de esta canción superaba su melodía o composición y reposaba orgullosa en su letra. Se trata de un ejercicio lingüístico que sustituía la idea de lo correcto o erróneo, por la de diferente. A diferencia de la narrativa de la norma que propone 'aceptarnos' o 'incluirnos' en un mundo ya construido, y basado en justificar la existencia y legitimidad en el amor, en ‘Born This Way’ se nos anunciaba poderosas más allá de la construcción romántico y asimilado: por el mero hecho de nuestro nacimiento. Y también con inusual, aunque muy sutil, ejercicio de desplazamiento estructuralista sobre la religión católica: «God makes no mistakes» (Dios no comete errores).
«No seas un lastre, sé una reina, tanto si estás arruinado como si eres eterno. Seas negro, blanco, beige, de ascendencia chola, libanés u oriental. Tanto si las discapacidades de la vida te han convertido en un marginado, te han acosado o se han burlado de ti, alégrate y quiérete a ti mismo hoy. Porque, cariño, naciste así». Se trataba de la primera estrella del pop que no sólo creaba una canción con la que entendernos y celebrarlos, sino que introducía la interseccionalidad de forma explícita en la letra de un hit, a sabiendas de trascendencia del marco de pensamiento de ese momento en la historia contemporánea.
Y es que el contexto, a pesar de lo que la mente humana recuerde, no era favorable. En 2011 el matrimonio igualitario aún era ilegal en gran parte de Estados Unidos, las identidades trans apenas encontraban representación mediática y la retórica pública seguía tratando la diversidad sexual como excepción tolerada. Ese verano hubo una cantidad terrible de suicidios de adolescentes homosexuales en los Estados Unidos, como el de James T. Rodemeyer, fan de la cantante. Gaga se comprometió de forma devota y pública con el activismo para que la ley 'Don't ask, don't tell' fuese finalmente derogada ese mismo año, así como poder expresar sus opiniones sobre el acoso escolar en campañas como It Gets Better. ‘Born This Way’ fue también la banda sonora de una generación cuya concepción de sus derechos y el activismo queer nació en la era digital.
Musicalmente, Gaga se presentaba haciendo un ‘melange’ de house y dance noventero, géneros nacidos en clubes afroamericanos y LGBTIQA+ donde la pista de baile se convertía como refugio social. El beat four-on-the-floor no era una elección estética más: era una genealogía, que la artista compuso y produjo junto a Fernando Garibay y DJ White Shadow. Simon Reynolds señala en 'Futuromanía' (2024) que la música dance siempre ha contenido una promesa utópica temporal, un espacio donde las jerarquías sociales parecen suspenderse durante unos minutos. Eso sí, ‘Born This Way’ no estuvo exento de polémica. El estribillo se parecía al de ‘Express Yourself’ de Madonna, lo que dio lugar a una larga trayectoria de idas y venidas entre ambas artistas con respecto a esta cuestión, aunque Madonna no se resistió a hacer un mashup entre ambas canciones en su MDNA Tour para evidenciar la similitud entre ambas, en 2012. La canción sí que bebía de la influencia de 'I Was Born This Way' del activista Carl Bean; en 1977 el sello Motown Records apostó por un mensaje explícitamente afirmativo hacia la identidad LGBTQ+ en plena era disco. La canción de Lady Gaga está considerada por Pitchfork como un himno del pride moderno, se colocó en el número 1 en más de 25 países, y debutó directamente en el nº1 del Billboard Hot 100, con más de 8 millones de copias vendidas.
La llegada al mundo de un ser humano es un acontecimiento que en el Siglo XXI genera nuevas perspectivas de pensamiento; casi todas se aúnan en un principio común. Traer a une hije al mundo es una aventura con infinitas posibilidades, y en el caso de las personas LGTBIQA+ nuestras experiencias de vida están marcadas por unas concretas, y otras que nos da el provenir. Pero la maternidad es también un concepto que la comunidad queer ha desvinculado de la sangre cuando las adversidades así lo han requerido. Un parto elegido que queda en la memoria de todas con esa actuación inolvidable de los Grammys en la que Lady Gaga estrenó el single en directo, saliendo de un huevo intergaláctico, con trajes de látex, y una orgía musical donde ella y los bailarines aparecían con protuberancias faciales y hombros afilados: una estética del diseñador Alexander McQueen, a quien la artista dedicó este tema tras su muerte en 2010.
Y es que, quince años después, vivimos un momento en el que pop nuevamente vuelve a ser un espacio ideológico visible. Era impensable que llegados a cierto punto de apertura y avance en derechos LGTBIQA+ el gran enemigo de la igualdad real iba a ser el movimiento reaccionario de ultraderecha. Hoy, ‘Born This Way’ sigue sonando celebratorio, pero también un recordatorio de una lucha aún abierta, centrada no en la tolerancia concedida, sino en la afirmación de la existencia. Por eso, en 2026, esta canción es un termómetro para recordar que los derechos y las libertades no están garantizadas, y que los artistas deben seguir posicionándose para impactar con artefactos culturales en la vida de miles de pequeños monstruos (ya creciditos), que son también testigos generacionales de memoria histórica.