'Pluma y camión', el espectáculo que lleva las experiencias LGTBI al humor
Franchesqui López, 'La Marica de Pueblo', y María Abad presentan este domingo en La Cochera Cabaret de Málaga un monólogo performativo sobre identidad, familia, deseo y aceptación
Una conversación, un intercambio de ideas y un 'match' inmediato. Así surgió la conexión entre Franchesqui López, conocido como 'La Marica de Pueblo', y María Abad. De ese encuentro nació 'Pluma y camión', un monólogo performativo en el que ambos comparten sus experiencias vitales como personas LGTBI y abordan cuestiones que pueden atravesar a cualquiera, como la familia, el deseo, la amistad o el orgullo. Todo ello, desde el humor. Los cómicos aterrizan este domingo 27 de septiembre en La Cochera Cabaret de Málaga con un espectáculo que busca provocar la risa, pero que también deja espacio para la reflexión. «Con nuestro espectáculo te ríes, pero se acaban las risas y te queda ese poso de plantearte lo que estamos hablando realmente», explican sus protagonistas.
En escena, ambos ponen en común experiencias que han vivido por tener una orientación sexual fuera de la heteronormatividad, aunque también hay espacio para que cada uno recorra sus propias vivencias. De ahí surge el título: 'Pluma y camión'. «Hago un par de chistes que hablan sobre el camión. El nombre representa aquello a lo que te tienes que enfrentar», explica Abad. La humorista entiende el humor como «una terapia» y, durante el espectáculo, repasa su proceso de aceptación como lesbiana. Un camino en el que, durante un tiempo, se empeñó en negar una realidad a la que finalmente tuvo que dejar de dar la espalda. También aparecen los estereotipos, los comentarios despectivos y las situaciones cotidianas que acompañan a muchas personas del colectivo.
«Hablamos de las cosas a las que nos enfrentamos, de cómo fue el proceso de crecer siendo LGTBI en un entorno que está diseñado para que tú seas heterosexual», añade La Marica de Pueblo. López encuentra puntos en común con Abad en experiencias como tener que enfrentarse a la familia y a los amigos o incluso forzarse a mantener una relación heterosexual para encajar en las expectativas del entorno.
Aunque las anécdotas que nutren el espectáculo parten de experiencias reales, sus protagonistas reconocen que sobre el escenario hay espacio para la exageración, el giro cómico y la fantasía. «Son historias que te han ocurrido y que te han servido para nutrir ese texto. Pero luego, obviamente, siempre está la exageración», explican. El resultado es un humor con trasfondo social que convierte experiencias negativas en material cómico sin perder de vista aquello que las hizo dolorosas. La intención es que la risa pueda abrir también una puerta a la reflexión. Que alguien que ha utilizado determinadas expresiones o reproducido ciertos estereotipos pueda salir del teatro cuestionándolos. «Se ríen, pero son capaces de ver lo dañino que ha podido llegar a ser a lo largo de tu vida y tú lo estás transformando en humor. Hay ese espacio para la reflexión», señala Abad.
Más allá de su experiencia como personas LGTBI, los dos cómicos hablan sobre sus propias vidas. «El centro, no nos vamos a engañar, es que somos LGTBI, como lo hace cualquier persona hetero», reconoce La Marica de Pueblo. Pero el espectáculo también recorre su paso por el instituto, las primeras relaciones o las particularidades de los lugares en los que crecieron: un pueblo de montaña y otro de mar.
Abad, por ejemplo, comienza contando que es epiléptica y dedica también un espacio a un episodio tan cotidiano como su primera visita al ginecólogo. «Hay un momento que es real, sobre mi primera vez en el ginecólogo», cuenta. Una sucesión de experiencias que, aunque atraviesan de manera directa la identidad de sus protagonistas, no buscan dirigirse exclusivamente al público LGTBI. De hecho, ambos subrayan que los chistes han sido probados también ante público heterosexual.
Un proyecto autogestionado
'Pluma y camión' es un proyecto completamente autogestionado, una circunstancia que, según sus creadores, dificulta su llegada a determinados espacios. «Está teniendo sus trabas precisamente por eso, porque es autogestionado. Nosotros venimos de una asociación, vemos que tiene mucho potencial y que hay una necesidad real porque, cuando anunciamos nuestro espectáculo en Elche, hicimos 'sold out'», señala La Marica de Pueblo. En Málaga, sin embargo, no han encontrado ningún impedimento para actuar en La Cochera Cabaret.
El reto está en conseguir que otras salas y teatros apuesten por una propuesta que, según sus creadores, todavía resulta poco habitual. «Desde mi conocimiento, no veo que haya algo así de comedia: una mariquita y una lesbiana que pongan su realidad en común, la tejan y cuenten una historia», apunta López. La dificultad para encontrar espacios donde programar el espectáculo es, precisamente, una de las principales barreras a las que se enfrentan. «Nos cuesta mucho que lo vean. Nos cuesta mucho que apuesten por esto: las salas están acostumbradas a hacer otro tipo de espectáculos», aseguran.
Después de Málaga, los creadores de 'Pluma y camión' quieren continuar llevando el espectáculo a otras ciudades. Entre los posibles destinos está el Teatro Apolo de Almería, donde la actuación se plantea para noviembre, aunque todavía depende de la programación y de la aprobación correspondiente por parte del Ayuntamiento. Alicante es otro de los destinos que figura en sus planes.
Los dos protagonistas compaginan el proyecto con otros trabajos, pero eso no ha frenado sus ganas de seguir llevando sus historias a los escenarios. La conexión que surgió en Magma Comedy, la asociación cultural de Elche dedicada a la promoción y difusión de la comedia en directo de la que proceden, terminó convirtiéndose en un espectáculo que ahora busca abrirse camino más allá de su ciudad de origen. Un espectáculo que busca la risa, pero también la reflexión una vez que las luces se apagan.