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Un momento de la película 'Below her mouth'.

20 películas lésbicas (y eróticas) para ver este verano sola... o en compañía

No son las mejores propuestas cinematográficas. La mayoría de ellas no ganarían premios por sus guiones, su dirección o sus interpretaciones, pero sí destacan por el deseo, la sensualidad y los cuerpos desnudos

Hace unos días publicamos en SIX una selección de veinte películas gays y eróticas para ver este verano. Ahora nos toca a las lesbianas y sáficas porque, obviamente, siempre vamos a la cola.

Durante décadas, el cine nos ha mostrado a mujeres que se enamoraban de otras mujeres para después cerrar la historia con un final trágico (entiéndase por final trágico acabar casada con un hombre o directamente muerta). Afortunadamente, algunas películas también descubrieron que las lesbianas podemos tener sexo y, en muchas ocasiones, incluso disfrutarlo.

Las veinte propuestas de esta lista no son necesariamente las mejores películas lésbicas de la historia. Algunas son excelentes y otras tienen guiones que exigen cierta generosidad por parte de la espectadora. Eso sí, en todas ellas el deseo entre mujeres ocupa un lugar importante, ya sea a través de escenas explícitas o de una tensión sexual capaz de sostener por sí sola toda la película.

Cine para ver este verano solas en casa… o en la mejor de las compañías.

Below Her Mouth (2016)

Directora: April Mullen.

Jasmine está a punto de casarse con su novio cuando conoce a Dallas, una trabajadora de la construcción con la que comienza una relación intensamente sexual. La película no destaca precisamente por la complejidad de su guion, pero sí por la cantidad de escenas de sexo y por estar construida desde una mirada femenina. Es probablemente una de las películas lésbicas más abiertamente eróticas de los últimos años. No será la nueva 'Ciudadana Kane', pero tampoco hemos venido aquí buscándola.

La doncella (The handmaiden, 2016)

Director: Park Chan-wook.

Durante la ocupación japonesa de Corea, una joven carterista entra a trabajar como criada de una rica heredera con el objetivo de ayudar a un estafador a seducirla y quedarse con su fortuna. El plan se complica cuando ambas mujeres comienzan a desearse. La película provocó muchos debates sobre si su erotismo responde a una mirada lésbica o a la fantasía de un director heterosexual. Desde aquí, elegimos creer.

Concussion (2013)

Directora: Stacie Passon.

Abby es una mujer lesbiana, casada y con hijos que empieza a trabajar como acompañante sexual para otras mujeres cuando el deseo desaparece de su matrimonio. Entre sus clientas está Sam, una madre aparentemente heterosexual por la que ya se sentía atraída. No recuerdo todos los detalles de la trama, pero sí que 'Concussion' consiguió que terminara de verla bastante más acalorada de lo que había empezado.

Benedetta (2021)

Director: Paul Verhoeven.

En la Italia del siglo XVII, una monja que asegura tener visiones religiosas inicia una relación sexual con otra joven del convento. Inspirada en una historia real, 'Benedetta' recupera el espíritu del 'nunsploitation', un subgénero de cine de explotación que vivió su época dorada en los años setenta y mezclaba monjas, sexo, violencia y blasfemia. El resultado es una película profundamente camp, con una estatuilla de la Virgen reconvertida en juguete sexual. Sutileza no tiene, pero tampoco la necesita.

Kiss Me (Kyss Mig, 2011)

Directora: Alexandra-Therese Keining.

Mia está prometida con un hombre cuando conoce a Frida, la hija de la futura esposa de su padre. Sí, el árbol genealógico necesita unos minutos de concentración, pero no existe parentesco entre ellas. Lo que comienza como una atracción inesperada termina convirtiéndose en una relación que obliga a Mia a replantearse la vida que había construido. Es más romántica que explícita, aunque cuenta con varias escenas íntimas y con toda la sensualidad que pueden proporcionar los paisajes suecos durante la época estival.

Elisa y Marcela (2019)

Directora: Isabel Coixet.

Basada en la historia real de dos maestras gallegas que consiguieron casarse por la Iglesia en 1901 después de que una de ellas adoptara una identidad masculina, 'Elisa y Marcela' no es exactamente una película erótica. Sin embargo, incluye una escena sexual con algas y un pulpo que fue tan comentada como criticada. Parte del público lésbico consideró que aquella representación del deseo no tenía nada que ver con nosotras. Aunque quizá también deberíamos preguntarnos si existe una única manera correcta de representar cómo follamos las lesbianas. El pulpo, en cualquier caso, ya forma parte de la historia del cine sáfico español.

Sangrer en los labios (Love lies bleending, 2024)

Directora: Rose Glass.

Lou trabaja en un gimnasio de un pequeño pueblo cuando conoce a Jackie, una culturista que se prepara para una competición en Las Vegas. Aunque la atracción entre ambas es inmediata, su relación pronto queda atrapada en una espiral de violencia. Kristen Stewart y Katy O'Brian protagonizan una película sudorosa y extrañamente romántica. Es posible que después de verla no quieras apuntarte a un gimnasio, pero quizá sí enamorarte de una culturista capaz de asesinar por ti.

Cuando cae la noche (When night is falling, 1995)

Directora: Patricia Rozema.

Camille trabaja como profesora en una universidad cristiana y mantiene una relación con un hombre hasta que conoce a Petra, una artista de circo que despierta en ella un deseo completamente inesperado. Fue una de las primeras películas lésbicas que descargué en eMule y todavía recuerdo a mi yo adolescente alucinando frente a la pantalla de mi Pentium III. Vista ahora, sigue conservando una sensualidad muy especial.

Lazos ardientes (Bound, 1996)

Directoras: Lana y Lilly Wachowski.

Una exconvicta comienza una relación con la novia de un mafioso y ambas planean robarle dos millones de dólares. La película tiene una de las escenas de sexo lésbico más recordadas de los años noventa, que fue construida con el asesoramiento de la escritora y educadora sexual Susie Bright. Un thriller realmente bueno en el que las lesbianas, por una vez, no solo se desean, sino que también intentan quedarse con el dinero.

Duck Butter (2018)

Director: Miguel Arteta.

Dos mujeres se conocen en un bar y, cansadas de la falta de honestidad de las relaciones convencionales, deciden pasar veinticuatro horas juntas y mantener sexo cada hora. Lo que empieza como un experimento liberador termina convirtiéndose en una prueba de resistencia emocional y física. Una película íntima y bastante explícita sobre la obsesión por alcanzar una conexión inmediata.

A Perfect Ending (2012)

A perfect ending (2012)

Directora: Nicole Conn.

Rebecca es una mujer casada que nunca ha tenido un orgasmo. Animada por sus amigas lesbianas, contrata a Paris, una joven trabajadora sexual con la que termina iniciando una relación. La película tiene todos los ingredientes del melodrama lésbico, incluido uno que conocemos bien, una diferencia de edad importante. Porque si algo nos gusta a las lesbianas es enamorarnos de nuestras profesoras. Especialmente de las de inglés.

Desert hearts (1985)

Directora: Donna Deitch.

En 1959, Vivian, una profesora universitaria que viaja a Nevada para divorciarse, conoce a Cay, una mujer joven y abiertamente lesbiana. La atracción entre ambas crece hasta desembocar en una escena sexual íntima y extraordinariamente importante para su época. Frente a tantas películas que castigaban el deseo entre mujeres, 'Desert Hearts' mostró una relación sensual que no convertía el sexo en una tragedia inmediata. Y todo ello décadas antes de que Cate Blanchett tuviera que abandonar unos guantes sobre el mostrador de unos grandes almacenes.

Perfect (2026)

Directora: Millicent Hailes.

En un futuro marcado por la crisis climática, una joven que vive en su coche conoce a una mujer rica y embarazada interpretada por Julia Fox. Entre ambas comienza una relación bastante más sexual de lo que podría sugerir la premisa. La película también cuenta con Kate Moennig, un dato cuya importancia entenderán perfectamente las lesbianas que crecieron viendo 'The L Word'. Todavía no se ha estrenado en España, pero no seré yo quien subestime la capacidad de investigación de una lesbiana con acceso a internet.

Disobedience (2017)

Director: Sebastián Lelio.

Ronit regresa a la comunidad judía ortodoxa en la que creció tras la muerte de su padre. Allí se reencuentra con Esti, su antiguo amor, que ahora está casada con un amigo de ambas. Años de deseo reprimido terminan concentrándose en una escena de hotel protagonizada por Rachel Weisz y Rachel McAdams que ya forma parte del canon sexual lésbico. No es una película especialmente explícita, pero a veces basta con una habitación, dos Rachels y mucha saliva.

The Duke of Burgundy (2014)

Director: Peter Strickland.

Cynthia y Evelyn mantienen una relación construida alrededor de elaborados juegos de dominación y sumisión. Poco a poco descubrimos que quien aparentemente ocupa el lugar más vulnerable es también quien insiste en repetir los rituales, mientras la otra empieza a cansarse. 'The Duke of Burgundy' habla de ese momento en el que la fantasía sexual de una empieza a convertirse en una obligación para la otra.

Habitación en Roma (2010)

Director: Julio Medem.

Dos mujeres se conocen en Roma y pasan juntas (y desnudas) una noche en la habitación de un hotel. El argumento cabe prácticamente en una línea, porque lo realmente importante son los cuerpos de Elena Anaya y Natasha Yarovenko recorriendo una habitación que parece existir fuera del mundo. La mezcla perfecta de sexo, romanticismo y conversaciones existenciales.

Si las paredes hablasen 2 (If these walls could talk 2, 2000)

Directoras: Jane Anderson, Martha Coolidge y Anne Heche.

Tres historias muestran la vida de distintas mujeres lesbianas en 1961, 1972 y 2000. Aunque no es erótica de principio a fin, contiene varias escenas íntimas que fueron especialmente significativas para la televisión de la época. Entre ellas están las protagonizadas por Michelle Williams y Chloë Sevigny y la célebre, aunque no demasiado convincente, escena entre Sharon Stone y Ellen DeGeneres.

Anatomy of a Love Seen (2014)

Directora: Marina Rice Bader.

Dos actrices que se conocieron y enamoraron durante el rodaje de una película deben regresar al plató, después de terminar su relación, para volver a interpretar la escena sexual que compartieron. La historia coloca a las protagonistas en la incómoda situación de fingir una intimidad que en otro momento fue real.

Ride or Die (2021)

Director: Ryūichi Hiroki.

Rei sigue enamorada de Nanae, una antigua compañera de clase atrapada en un matrimonio violento. Cuando Nanae le pide ayuda, Rei asesina a su marido y ambas emprenden una huida en la que su relación se vuelve cada vez más oscura. La película contiene sexo explícito y varios desnudos, pero nunca intenta presentar a sus protagonistas como una pareja ideal. Porque no todas las historias lésbicas tienen que ofrecernos un ejemplo de responsabilidad afectiva.

La vida de Adèle (Blue is the warmest colour, 2013)

Director: Abdellatif Kechiche.

Adèle es una adolescente que descubre su deseo cuando conoce a Emma, una estudiante de Bellas Artes de pelo azul. La película contiene algunas de las escenas de sexo lésbico más largas y explícitas del cine comercial reciente. También es imposible mencionarla sin recordar la controversia que rodeó su rodaje y las críticas de sus protagonistas a los métodos del director. Puede discutirse su mirada, la duración de las escenas y si alguna lesbiana ha mantenido sexo alguna vez exactamente de esa manera. Lo que no puede discutirse es su componente erótico.

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