Admítelo, aún hoy bailas ‘Don’t Cha’, ‘Buttons’ y ‘When I grow up’. Valientes temazos. Las Pussycat Dolls tuvieron una trayectoria relativamente corta como grupo musical, solo dos discos, pero su éxito fue arrollador, siendo una de las ‘girlbands’ que más exitosas de la historia con 55 millones de discos vendidos. Ahora, después infinitos dramas, de un tour de reunión cancelado en 2020 por el covid y de una intensa batalla legal entre Nicole Scherzinger, líder musical de la banda, y su creadora Robin Antin, se ha anunciado un nuevo ‘comeback’. Solo participarán tres de las Dolls, sumándose Ashley Roberts y Kimberly Wyatt a Nicole.
Y, como expertos en dramas pop, vamos a recapitular, punto por punto, todos los detalles del drama que tienen y tuvieron las Pussycat Dolls entre bambalinas. Agárrense.
ADVERTENCIA: Este artículo puede contener trazas de animadversión hacia Nicole Scherzinger.
Los inicios como grupo de baile
Todo comienza con la bailarina (y luego manager) Robin Antin, quien tiene la idea de formar un grupo de baile moderno de burlesque en la ciudad de Los Ángeles, allá por 1995 (aclaración: ella lo llamaba ‘burlesque’, pero el burlesque implica quitarse la ropa; en realidad, era un rollo cabaretero, sexy y lencería, pero no burlesque propiamente dicho). Junto a otras chicas, comienzan a hacer actuaciones en clubs y a convertirse en una pequeña sensación en la ciudad.
Tanto, que empiezan a hacer shows junto a celebridades como Christina Applegate, Carmen Elektra o Christina Aguilera, salen en la portada de Maxim o tienen un cameo en ‘Los Ángeles de Charlie: Al límite’. Después de una actuación con Gwen Stefani, se termina por ver el potencial que el concepto tenía como grupo musical. ¿El problema? Que la mayoría de ellas eran solo bailarinas o, en algunos casos, bailarinas que podían cantar, pero quizás no tanto como para grabar un disco.
Y entonces, decidieron cantar
El grupo, liderado por Robin Antin, llega a un acuerdo con el sello discográfico Interscope Geffen A&M Records. Por entonces, las bailarinas-casi-cantantes de las Pussycat Dolls eran Robin Antin, Carmit Bachar, Cyia Batten, Kasey Campbell, Ashley Roberts, Jessica Sutta y Kimberly Wyatt. Se abre un casting y se encuentra a tres voces potentes: Nicole Scherzinger (que había salido del ‘Popstars’ de EEUU y brevemente había formado parte del grupo Eden’s Crush), Melody Thornton y Kaya Jones.
Lo que casi nadie recuerda es que, muy brevemente, Melody Thornton fue elegida como líder de la banda. En los MTV Asia Awards hacen un cover de ‘Big Spender’ con ella como voz principal y Nicole como corista. Sinceramente, aquello fue un cuadro; Melody tenía muy buena voz, pero con apenas 19 años no tenía las tablas para estar al frente del proyecto, así que quienes movían los hilos por detrás pusieron a Schezinger en su lugar.
Poco después, ya con Nicole como cantante principal, graban ‘Sway’ para la BSO de la película ‘¿Bailamos?’, lo que podría ser su primer single, aunque antes de cerrar del todo su line-up final: Robin Antin, Cyia Batten, Kasey Campbell y Kaya Jones todavía aparecen en este vídeo, aunque saldrían del grupo poquito después, con Robin quedándose como cerebro de la operación, pero no como miembro. Es decir, entre ‘Sway’ y su primer disco pasarían de ser diez a seis.
‘Don’t Cha’ y el éxito global
Llegamos a la época dorada de las Pussycat Dolls y la más conocida por todos: en septiembre de 2005 lanzan el disco ‘PCD’, que se estima que vendió cerca de 9 millones de copias. De él salen seis singles, ‘Don’t Cha’, ‘Stickwitu’, ‘Beep’, ‘Buttons’, ‘I Don’t Need a Man’, ‘Wait a Minute’, todos con un gran éxito, pero especialmente el primero y el cuarto. Por supuesto, hacen cientos de actuaciones y una extensa gira, exprimiéndolas como un limón. Otro dato que a menudo se olvida: por aquel entonces, Lady Gaga y Rihanna fueron teloneras en algunas etapas de su gira.
Tuvieron incluso un reality de competición en el canal The CW, donde se buscaba a una séptima Doll, que resultó ser Asia Nitollano, pero quien no se llegó a incorporar a la banda de verdad. En la segunda temporada, buscaban componentes para otra banda, Girlicious, que tampoco llegó a buen puerto. Otro dato random que os recordamos: actuaron ante más de 180.000 personas en la Malagueta en agosto de 2008.
Por aquel entonces, el excesivo protagonismo de Nicole ya levantaba suspicacias. Pussycat Dolls no era un grupo como las Spice Girls con varias componentes en igualdad de condiciones, ni siquiera era como las Destiny’s Child donde había una voz cantante pero el resto tenían algo que aportar. Nicole era la que más cantaba, la que estaba en el centro y también la única que hablaba en las entrevistas. El resto, prácticamente atrezzo.
«Cuando estaba el grupo, no me dejaban hablar. Nos decían que estuviéramos calladas, solo Nicole podía hablar. De vez en cuando, aportábamos algo», comentó Ahsley en su paso por el reality ‘I’m a Celebrity…Get Me Out of Here!’ en 2012. Una compañera del programa le preguntó si no llevaban mal esa situación, a lo que ella respondía: «¿Hablas en serio?, ¿por qué crees que se separó la banda?».
‘Doll Domination’ y todo se viene abajo
Antes del lanzamiento del segundo disco, Carmit Bachar, que llevaba entre las Pussycat Dolls desde sus inicios como grupo de baile, anunciaba su salida para centrarse en su carrera en solitario. No se trataba de que quisiese triunfar sola; tiempo después aclararía que el motivo real serían las tensiones internas y hace unos días ha dejado caer que, en realidad, la invitaron a irse. Pero el grupo siguió con un movimiento tan alucinante como divertido: cogieron a Jessica Sutta, la morena, y la tiñeron de pelirroja para que se notase menos la ausencia de Carmit.
‘Doll Domination’, se haría de rogar: se publicaría tres años después de primer álbum, en septiembre de 2008, y el suflé se había desinflado un poco. Antes, Nicole había intentado lanzar su primer disco en solitario, ‘Her name is Nicole’ (ya el título nos da la medida de cómo quería ser conocida más allá de la marca del grupo), pero el proyecto no cuajó. De aquellas sesiones de grabación saldría ‘When I grow up’, una canción pensada para Britney Spears (que pasaba una etapa terrible) y que finalmente sería el primer single del disco y también el más exitoso.
Del resto de singles, solo funcionaría ‘I Hate This Part’, mientras que ‘Whatcha Think About That’ y ‘Out of This Club’ se comieron un colín y ‘Bottle Pop’ tuvo una aceptación moderada. Así, esta era dejó sensación de fracaso, si bien no lo fue tanto, aunque sí en comparación con la anterior. Después vendrían dos canciones, y una reedición del disco, que sí triunfarían pero a la vez serían el último clavo en el ataud de Pussycat Dolls.
Primero, se le pidió a Nicole que hiciese, junto con la banda, una versión pop de ‘Jai Ho!’ para la canción de la banda sonora de ‘Slumdog Millionaire’. El single apareció acreditado como A.R. Rhaman & The Pussycat Dolls feat. Nicole Scherzinger, un exceso de protagonismo de la cantante que acrecentó las disputas internas. Y lo mismo pasó con el remix de ‘Hush, hush’, inicialmente una balada, reconvertido en ‘Hush Hush; Hush Hush’ y remezclado con ‘I will survive’.
Primera separación
Después del ‘Doll Domination Tour’, Jessica, Ashley, Kimberly y Melody dejan el grupo, quedando Nicole sola y planteando Robin Antin la posibilidad de fichar a nuevas Dolls. Se llega a presentar a nuevas chicas, pero al final se descarta la idea. Con el tiempo, todas irían contando su verdad (para seguir vivas), explicando cómo el ego de Nicole era demasiado grande para que cupiesen todas en el grupo.
Si bien han reconocido que desde el principio estaba claro que Scherzinger iba a ser la líder y voz principal, ese protagonismo fue creciendo hasta arrinconarlas. Por ejemplo, cuando iban de gira todas viajaban en un autobús, mientras que Nicole exigía el suyo propio. «En cada vídeo y actuación que hemos hecho, Nicole ha sido nuestra líder. Yo no aparecía en los videoclips tanto como me hubiese gustado, al igual que a las demás chicas», explicó Kimberly.
Pero quien peor llevaba esta situación era Melody: recordemos que fue contratada como cantante (y no sabía bailar como el resto) y que inicialmente iba a ser la líder. «Me uní al grupo para cantar. Me lo dejaron muy claro. Pero cada vez era más evidente lo que estaba pasando. Nuestros papeles se minimizaban cada vez más, y después, cuando empezó la gira, era como: «Haced vuestra parte y es lo que hay». Fue duro porque no quería arruinar mi propia oportunidad».
Tour de reunión gafado por el covid
En 2019, 9 años después de la separación, las Pussycat Dolls anuncian su regreso como quintento, pero esta vez no falta Carmit, sino Melody. «Hablamos sobre ello. Pero al final, fue cosa mía. Había gente en mi equipo que me decía: «Odiaría que perdieras una oportunidad o un buen dinero». Lo siento mucho. No quiero vivir mi vida por el dinero. Si soy tonta por eso, entonces seré tonta», explicó esta diva (valiente, poderosa, cuya vida es un jardín lleno de espinas y rosas).
El resto de Dolls parecen comprometidas con la empresa: si en el pasado sufrían por ser ninguneadas, a esta etapa vienen con la actitud de pasárselo bien y cobrar un buen cheque sin enfados. O esa parecía su intención. En noviembre estrenan nuevo single ‘React’, que presentan en la final del ‘X Factor’ británico, demostrando que siguen en forma. Y anuncian gira para abril de 2020, pero el covid tenía otros planes. Esa gira, en principio, se iba a posponer, pero Nicole anunció a través de una story de Instagram, de forma unilateral, que se cancelaba. Carmit, Jessica, Ashley y Kimberly se enteran como cualquier hijo de vecino a través de ese comunicado (y flipan), como ellas mismas contarían después.
Poco después, Carmit habló bien clarito: «Deberíamos estar de gira ahora mismo; sería genial, sería divertido, pero hay muchos factores en la parte de los negocios que, de hecho, fueron la razón por la que no se llevó a cabo. Todo se ha visto manchado, hasta el punto de que causa mucha fricción. Lo que diré es que cuando estamos juntos en el escenario, nos conectamos y nos llevamos bien, pero la razón por la que se terminó fue porque volvimos al punto de inicio y seguimos el mismo camino. Era como: «Sí, esta es la razón por la que todo se fue al traste la primera vez», como si lo hubiéramos olvidado después de una década. Pero lo genial fue que tuvimos la oportunidad de demostrarle a la gente que aún podíamos hacerlo».
«Este negocio puede alimentar ese monstruo del narcisismo y la gente piensa que su valor es diferente», añadía en clara referencia a Nicole, «En un grupo, eres un todo. Lo que un grupo puede lograr es mucho más grande que lo que una persona puede hacer individualmente. Pero si no todas las partes lo ven, entonces no tienes nada. Así que no es que una persona haga más trabajo en el escenario que otra. Todos juntos son los que componen el grupo».
Jessica Sutta tampoco se quedó callada. «En 2018 decidimos volver y fue muy emocionante y estimulante; tenía muchas ganas. Ensayamos e hicimos una primera actuación increíble. Y luego volvimos a caer en lo mismo de una década atrás. Volvimos a caer en el mal… no mal comportamiento, pero en el comportamiento del pasado. La razón por la que nos separamos fue porque teníamos una especie de disfunción dentro del grupo. No estábamos creciendo mucho como artistas. Así que cuando volvimos, me di cuenta después de un concierto que no me sentía bien así. Me encanta haberlo vivido, fue bonito, pero no es lo que soy ahora».
«Cuando cerraron las fronteras por el covid y llegué a mi casa, supe que aquello no era para mí. Por muy horrible que fuera el covid, me ayudó a ver que eso no era lo que quería en mi vida. No cantábamos en directo. Salgo al escenario y mi micrófono está apagado. Y entonces pienso: «Llevo diez años con mi micrófono encencido». Quizás no sea la mejor cantante, pero eso no me llena. No soy una marioneta».
Batalla legal: Robin contra Nicole
Tras la cancelación unilateral de Nicole, Robin Antin se lanza a los tribunales contra ella. En teoría, en esta etapa Nicole tenía el 49% de las acciones de la empresa PCD Worldwide, siendo el resto de Antin, pero para continuar en el tour la cantante habría exigido el 75% y «control creativo total y autoridad para tomar decisiones finales». Nuevamente, yo, mí, me, conmigo, Scherzinger.
Según Nicole, ella habría invertido 150.000 dólares de su propio bolsillo para poner en marcha la reunión, que habría perdido. Además, se decía que Live Nation había invertido otros 600.000 dólares, que reclamaba. La versión del lado de Nicole era que Antin se los habría llevado sin devolverlos. Tras una serie de demandas cruzadas, en noviembre de 2025 llegan a un acuerdo confidencial y entierran el hacha de guerra.
2026: Nueva reunión
Y así llegamos hasta nuestros días. Esta semana, las Pussycat Dolls reactivan su cuenta de Instagram y anuncian su regreso como grupo y nueva gira. Y hoy, en su primera entrevista, se confirma que esta vez vuelven solo tres componentes: Nicole, Ashley y Kimberly. Harán un tour con 53 conciertos por EEUU y Europa, pero sin parar en España, y lanzarán además un nuevo single, ‘Club Song’.
Lo curioso es que su puesta de largo ha sido en Heart Radio, donde Ashley tiene un programa como presentadora, y las tres han podido hablar por igual. Después, en una publicación en Instagram, Kimberly ha aparecido en el centro. Parece, pues, que esta vez han acordado que todas estén más o menos al mismo nivel de protagonismo o, al menos, que no se note tanto la distancia como antes.




