Hace unos años, dos concursantes de Operación Triunfo, María y Miki, propusieron cambiar la palabra «mariconez» por «estupidez» en ‘Quédate en Madrid’, de Mecano.
La polémica fue inmediata. Ana Torroja y José María Cano se posicionaron en contra del cambio, defendiendo la letra original. El público reaccionó con abucheos y llegó a corear «¡estupidez!» en pleno directo. Aquello no era solo una discusión sobre una palabra: era un choque generacional sobre cómo entendemos hoy el lenguaje y la representación.
Paradójicamente, hablamos del mismo grupo que nos dio ‘Mujer contra mujer’, considerada durante años un himno lésbico en el pop español. Una canción que abrió conversaciones necesarias en una época en la que casi nadie lo hacía en el mainstream.
‘Stereosexual’: el humor que ya no hace gracia
Pero, hay otro tema en su discografía que resulta mucho más difícil de defender: ‘Stereosexual’, incluido en el álbum Ana José Nacho, el trabajo que marcó su regreso tras siete años separados.
La canción, firmada por José María Cano, fue presentada en su momento como «una divertida historia sobre la orientación sexual» de un hombre. El problema es que la supuesta diversión descansa en tópicos que hoy suenan abiertamente homófobos.
Frases como «debí mezclar ayer hasta volverme maricón» plantean la homosexualidad como un efecto secundario del alcohol. Otras líneas insinúan que determinadas prácticas o espacios como ducharse en las duchas de un gimnasio podrían “contagiar” una orientación sexual distinta.
Puede que en los noventa algunos lo recibieran como sátira ligera. Pero escuchada hoy, la canción provoca más incomodidad que carcajadas.
¿Significa eso que debamos borrar canciones del pasado? No necesariamente. Pero sí revisarlas, analizarlas y entender qué mensajes transmitían —y transmiten—. La cultura pop no es intocable. Evoluciona con la sociedad.
Y quizá ahí está la clave: reconocer que incluso los grupos que marcaron un antes y un después en la visibilidad LGTB también forman parte de una industria que durante años normalizó chistes y expresiones que hoy sabemos que perpetúan estigmas.




