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Cine para combatir la LGTBIfobia: así es el proyecto que lleva los cortometrajes a los institutos

El cineasta malagueño Bosco Vida reúne a alumnos del colectivo LGTBI y a jóvenes con actitudes de rechazo para crear cintas que fomentan el respeto y la convivencia

Grabación de un corto del proyecto de Bosco Vida.
Víctor Rojas

El poder transformador del cine es una cuestión sobre la que hay un gran consenso. El cine sirve para concienciar, mostrar nuevas realidades y también ayuda a combatir la LGTBIfobia. Así lo ha experimentado Bosco Vida, un cineasta malagueño que acude a distintos centros educativos para hacer proyectos de cortometrajes con el fin de desterrar la homofobia, bifobia y transfobia que aún habitan entre algunos alumnos. El activista, durante una conversación con una amiga que tiene un hijo del colectivo, se dio cuenta que en los institutos se siguen viviendo las mismas situaciones que sufrió él por su orientación sexual. «Pensé que no podía ser que, después de tantos años, hubiera jóvenes pasando exactamente lo mismo que pasé yo», confiesa. Este fue el motor para iniciar esta iniciativa, que ha tenido su última parada con la cinta realizada por el alumnado del IES Reyes Católicos, en Velez-Málaga.

El primer paso antes de comenzar este proyecto es claro: reunirse con la jefatura de estudios y el responsable de Igualdad del centro para formar un grupo con alumnos que muestren actitudes de rechazo hacia el colectivo LGTBI, así como adolescentes que pertenezcan al colectivo. «A partir de ahí comenzamos a trabajar juntos mediante el cine. Impartimos talleres de guion, interpretación, dirección y montaje para que sean ellos quienes creen un cortometraje», explica Bosco Vida.

El artista escénico señala que llegan como «dos grupos enfrentados», pero que las «barreras desaparecen» conforme avanza el proceso creativo. «Empiezan a mezclarse, a conocerse y a trabajar como un único equipo», hace hincapié. El activista asegura que muchos de los jóvenes que sienten este rechazo es debido al desconocimiento. «Cuando comparten tiempo con ellas descubren que son personas como cualquier otra», indica.

Cartel de 'Acoso', último corto del proyecto.
Cartel de 'Acoso', último corto del proyecto.

Uno de los casos más significativos que recuerda es sobre una chica trans. El cineasta dice que los alumnos comenzaron con afirmaciones como que «nunca podrían tener una relación con una mujer trans» y que terminaron con la seguridad de que no había ninguna diferencia. Otra anécdota es la de un grupo que escribió un corto en el que se incluían comentarios homófobos durante un partido de fútbol. Frases que algunos de ellos utilizaban con total naturalidad. «Meses después, cuando hicimos la lectura final del guion antes del rodaje, uno de los chicos que había propuesto esos comentarios dijo: 'No podemos decir esto. Es muy fuerte'», manifiesta Bosco Vida.

Tras cuatro años de trabajo en diferentes centros educativos, ahora se plantean reunir todos los cortometrajes realizados en los distintos municipios y darles una mayor visibilidad. Sin embargo, es un nuevo proyecto del que aún no se pueden dar detalles.

Otra realidad

Bosco Vida ha demostrado que esta iniciativa da resultados, pero hay alumnos que de inicio no pueden sumarse a él. «Hay alumnos que quieren participar, pero no lo hacen por miedo a la reacción de sus padres. También hay chicos y chicas que, por motivos religiosos, sienten que no pueden implicarse», pone sobre la mesa el cineasta, quien hace hincapié en cómo existe una LGTBIfobia «muy arraigada en determinados ámbitos». El activista, además, afirma que nunca ha habido oposición por parte de los padres, sino que son los jóvenes quienes transmiten esos miedos. «Muchas veces el miedo es mayor que la realidad. Yo, cuando era adolescente, estaba convencido de que, si les decía a mis padres que era gay, me echarían de casa. Al final no fue así», reflexiona.

Pero el activista prefiere quedarse con los momentos positivos: las dos protagonistas del cortometraje de este año quieren estudiar Arte Dramático. «Eso demuestra que no solo estamos trabajando la diversidad y el respeto. También les estamos acercando a una profesión. Somos profesionales del sector audiovisual y les enseñamos cómo funciona realmente este mundo», defiende.

Facdeta de activista

El activismo de Bosco Vida no solo sale a relucir mediante este proyecto, sino que también hace otros proyectos culturales como la dirección de varias escuelas municipales de artes escénicas y otras actividades que realizan en torno al Día Internacional contra la LGTBIfobia, organizamos actividades específicas. «Hay algo que siempre digo en todos los institutos y en todos los actos a los que voy: mi Instagram (@bosco_vida) está abierto para cualquier persona que necesite ayuda», señala.

El cineasta y activsita Bosco Vida.
El cineasta y activsita Bosco Vida.

El artista escénico es consciente de los derechos conquistados gracias al trabajo que han hecho otros activistas antes que él. «Evidentemente todavía existen agresiones y sigue habiendo personas que sufren violencia por su orientación sexual, pero vivimos en un Estado donde esas agresiones están perseguidas por la ley. Antes era el propio Estado quien perseguía a las personas LGTBI», apunta. Una responsabilidad que el malagueño siente y por lo que seguirá luchando por «una cuestión de justicia».

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