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GIFIC

Alberto Evangelio: «Es muy complicado encontrar financiación para una película de amor entre dos mujeres»

El director valenciano presenta 'Mi cielo, tu infierno', un drama romántico con elementos de suspense ambientado en la España de los años 60 y 70, en la Sección Oficial del Guadix Iridiscente Festival Internacional de Cine

El director Alberto Evangelio junto al actor Víctor Palmero durante el rodaje de 'Mi cielo, tu infierno'.
Víctor Rojas

Alberto Evangelio lleva años transitando entre el cine de género y las historias de marcado carácter social. Director, guionista y productor valenciano, su ópera prima, 'Visitante', se estrenó en la Sección Oficial del Festival de Sitges y llegó a estar nominada a los Premios Gaudí, mientras que sus cortometrajes han recorrido festivales internacionales como Clermont-Ferrand, Fantasia o Bifan. Ahora se adentra en una historia muy ligada a su tierra con 'Mi cielo, tu infierno', un largometraje que combina drama romántico y suspense para contar el amor de dos mujeres en la España de los años 60 y 70. Una película rodada entre el valenciano y el castellano y ambientada en una época en la que aquello que ocurría de puertas para dentro debía permanecer, demasiadas veces, en silencio. El director presenta esta obra, escrita por Noelia Martínez y Ana Piles y protagonizada por Tània Fortea, Sandra Cervera, Víctor Palmero y Antonio Hortelano, dentro de la Sección Oficial del Guadix Iridiscente Festival Internacional de Cine (GIFIC).

¿Cómo surge la idea de crear 'Mi cielo, tu infierno'?

'Mi cielo, tu infierno' la escribieron Noelia Martínez y Ana Piles, dos guionistas valencianas. Me pasaron el guion en 2018 y, a partir de ahí, empezamos a trabajarlo y a buscar financiación. Es una historia de amor entre dos mujeres en los años 70. Yo venía de hacer cine de género, sobre todo terror, pero esta historia me gustó mucho. Sentí mucha conexión con ella por la historia que habían vivido estas mujeres y me veía como director. Les dije que me interesaba dirigirla y, a partir de ahí, fui levantando el proyecto con mi productora. La película la hemos ido sacando adelante nosotros a lo largo de estos años.

¿Qué fue lo que más te atrapó de la historia cuando recibiste el guion?

Me atrapó que estas dos mujeres no podían mostrar lo que sentían y que vivieron algo realmente terrorífico. Tenían que enfrentarse a que sus propios vecinos no supieran nada de lo que pasaba dentro de sus casas. Me pareció una historia que incluso se podía catalogar como suspense. Es un drama romántico, pero tiene mucha tensión. Desde ese punto de vista, no había visto antes contada una historia así. También me interesaba mucho todo lo local: que estuviera ambientada en la Comunidad Valenciana, la presencia de la Iglesia y ese mundo en el que el antagonista es, en cierto sentido, la propia sociedad. Era una sociedad que tenía una visión muy determinada sobre lo que estaba bien y lo que estaba mal, y eso hacía que determinadas situaciones se vivieran de una manera casi enfermiza. Creo que todavía hay mucho que decir sobre esto y, además, es un tema muy actual.

¿Te interesaba personalmente la época en la que está ambientada la película o fue la propia historia la que te llevó hasta ella?

La época en la que está ambientada, los años 60 y 70 en España, no es algo que me interesara especialmente. Sí había trabajado anteriormente en ese periodo porque hice una serie ambientada en la misma época, 'L'Alqueria Blanca', en Valencia, así que conocía ya un poco la ambientación. Me parece interesante cinematográficamente por todo lo que no se podía decir entonces. Se juega mucho con las miradas, con lo que ocurre alrededor y, sobre todo, con lo que no se dice. Además, veo un reflejo muy claro en la actualidad de lo que sucedió en aquel momento. Ahora mismo hay una corriente de gente que empieza a pensar de una manera también retrógrada en algunos aspectos. Hay, además, varias historias reales documentadas de relaciones de amor entre mujeres. Han sido historias especialmente silenciadas. En Valencia, por ejemplo, se las podía conocer como «les tietes», pero jamás se planteaba que pudieran tener una relación amorosa.

Relaciones homosexuales

«La película es, de alguna manera, un homenaje a las personas que sufrieron en aquella época, pero también intenta poner el foco sobre esta temática en el presente»

Alberto Evangelio

Director de cine

En aquella época se sabía que existían relaciones entre hombres, pero ni siquiera se concebía que las mujeres pudieran tener deseo sexual.

Una de las guionistas, Ana Piles, que forma parte del colectivo, insistió mucho en que se mostrara ese deseo sexual. Para ella era muy importante mostrar esa pulsión, que ha estado realmente silenciada durante mucho tiempo y que, en cierta medida, sigue estando silenciada en la sociedad actual. De hecho, incluso a nivel de distribución y financiación ha sido muy complicado vender una película de amor entre dos mujeres. Nos ha ocurrido que, simplemente por la temática, ha costado que nos financien o que un distribuidor considere que puede ser interesante para un público general.

¿Crees que influye que sean dos mujeres? ¿Con dos hombres ocurre menos?

No ocurre tanto. De hecho, en el festival donde se estrenó la película, en Miami, en Outshine, nos comentaban que las sesiones de películas de amor entre dos hombres suelen tener bastante más éxito que las de amor entre dos mujeres. No sé exactamente por qué, pero a nivel de distribución parece que sigue siendo un tema que cuesta.

¿Crees que esa falta de interés de la industria responde más a los prejuicios que tiene que a la realidad de la taquilla? Porque ya ha habido películas de éxito que han contado este tipo de historias.

Sin duda. El público de nuestra película está respondiendo muy bien. Las sesiones han tenido bastante gente y estamos muy contentos con la recepción. Además, queríamos hacer una película que fuera para un público universal. Queríamos que alguien que nunca haya conocido de cerca una relación homosexual pudiera verla, identificarse con lo que les ocurre a las protagonistas y emocionarse con su historia.

La película parece relevante en el contexto actual. ¿En qué ves las similitudes entre aquella época y el presente? Y, al mismo tiempo, ¿qué avances destacarías?

Ha habido muchos avances. En la película, por ejemplo, se muestra una terapia de electroshock que recibe una de las protagonistas. Tenemos una mujer de clase pudiente y otra de una clase más humilde. A la chica pobre la silencian y la meten en la cárcel, mientras que a la chica rica la someten a una terapia de electroshock, algo que solo podían permitirse las familias con medios económicos. En aquel momento se hacía porque se creía que se estaba ayudando. Y, por desgracia, hasta hace muy poco han seguido apareciendo casos relacionados con este tipo de prácticas.

Es un tema de plena actualidad: en España se está tramitando la ley contra las terapias de conversión.

Por eso me parece que la película es, en realidad, muy actual. Una persona que haya vivido o esté viviendo un proceso similar puede identificarse completamente con lo que les sucede a las protagonistas. Evidentemente, en aquella época el catolicismo era prácticamente el centro del universo y había unas normas que parecía que tenías que cumplir, así como una determinada vida que se suponía que debías llevar como mujer. Afortunadamente, hoy eso no es así, aunque todavía quedan muchas cosas por hacer. En la película tenemos un personaje más aperturista, la mujer de una posición económica más elevada, que tiene más estudios, más influencias y conoce un mundo más amplio. Frente a ella está la chica pobre, que vive en un pueblo y cuyo mundo se limita prácticamente a su entorno más cercano, a su madre y a la Iglesia.

El director Alberto Evangelio da pautas durante el rodaje de 'Mi cielo, tu infierno'.
El director Alberto Evangelio da pautas durante el rodaje de 'Mi cielo, tu infierno'.

Siente algo que nadie le ha explicado y que nunca ha visto representado.

No sabe qué le está pasando porque nadie se lo ha explicado y nunca lo ha visto. Es algo completamente desconocido y, por eso, incluso puede sentirse culpable por sentirlo. En ese sentido, creo que la película es, de alguna manera, un homenaje a las personas que sufrieron en aquella época, pero también intenta poner el foco sobre esta temática en el presente.

El título también es muy sugerente: 'Mi cielo, tu infierno'.

Sí. La película tiene la luz de su historia de amor. Evidentemente, una historia de amor siempre tiene una parte bonita. Pero después están todas las sombras a las que tienen que enfrentarse, el infierno interior que viven. También hay varios personajes y tratamos de que todos tengan una escala de grises. Hay personajes positivos y otros más oscuros. El antagonista de la película es, en cierto sentido, la propia sociedad de la época. Sí que hay una figura antagonista concreta: uno de los curas, pero él también es, en cierto sentido, una víctima de esa sociedad.

Al principio también me hablabas del acento valenciano y del uso del valenciano en la película. ¿Era importante reflejar el arraigo a la tierra?

Sí. La película tiene mucho de costumbrismo, del ambiente del lugar y de la época: los escenarios, los personajes, todo. Está ambientada en un pueblo y, al final, el pueblo es un poco aquello de «pueblo pequeño, infierno grande». Es un lugar donde todavía tienes que silenciar más este tipo de sentimientos. Te sientes más encerrado. Por eso nos parecía muy importante mostrar toda la idiosincrasia valenciana y también el idioma. En la película se alternan el valenciano y el castellano. Los curas, por ejemplo, hablan en castellano, porque en aquella época generalmente lo hacían así. Las protagonistas, Adela y Victoria, hablan en valenciano y, de hecho, la propia lengua valenciana es también un elemento que las une.

La película ha tenido ya un recorrido importante por festivales. ¿Cómo ha sido la acogida?

La película se estrenó en Miami, después fue la película de clausura de Endimaris Sitges, el festival LGTBI de Sitges, y estuvo también en el Maremostra Film Festival, donde ganó el premio del público. Después ha pasado por varios festivales y se estrenó en salas hace algo más de dos meses. Lo bueno es que sigue proyectándose. La película continúa viéndose y estamos muy contentos con la recepción, sobre todo porque parece que emociona. Además, Víctor Palmero ganó el premio a mejor actor de reparto en los premios Lola Gaos, que son unos galardones valencianos.

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