¿Debería volver España a Eurovisión tras los cambios en el certamen? Esto dicen los expertos
Una de las principales modificaciones es que ganar el festival ya no garantiza ser el anfitrión al año siguiente
La sombra de la polémica sigue planeando sobre Eurovisión tras la convulsa edición de 2026, de la que cinco países decidieron retirarse –España, Irlanda, Eslovenia, Países Bajos e Islandia– debido a la participación de Israel. Los entes públicos de radiodifusión de estos países argumentaron falta de coherencia y un doble rasero de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) frente a sanciones aplicadas en otros conflictos. Ahora, la UER está estableciendo cambios para que estos estados vuelvan al concurso. Eso sí, con un especial interés en España por motivos económicos y de estabilidad, ya que España es uno de los grandes financiadores del certamen y miembro clave del 'Big Five'. «Creo que, por mucho que han intentado taparlo, es evidente que la edición del año pasado sufrió una caída considerable de audiencias y su imagen quedó muy deteriorada. Le han visto las orejas al lobo y de ahí que quieran dar marcha atrás», contesta el periodista eurovisivo Álvaro Onieva al ser preguntado por SIX. Otro experto en la materia, Juanma Fernández, añade que se han perdido escuchas en las canciones y, sobre todo, que Eurovisión pasa por una «crisis de imagen como nunca antes en su historia» y ha sufrido un «impacto económico» debido a la marcha de países como España.
Eurovisión 2026
«Creo que, por mucho que han intentado taparlo, es evidente que la edición del año pasado sufrió una caída considerable de audiencias y su imagen quedó muy deteriorada«
Álvaro Onieva
Periodista
Uno de los principales cambios es que ganar el festival ya no garantiza ser el anfitrión al año siguiente: si el país ganador se encuentra en un conflicto armado o en una «situación geopolítica sensible» que ponga en riesgo la seguridad, la UER le retirará el derecho de organización. El resultado no cambiará, pero la sede se trasladará a otro país. Además, el nuevo país organizador no lo hará «en nombre de» la delegación ganadora, sino que cortará vínculos con el país en conflicto. «Me parece un intento de que los países que han protestado vuelvan pero que es claramente insuficiente con respecto a las demandas sobre el festival que hay sobre la mesa», contesta la doctora en Periodismo Natalia Meléndez Malavé a las preguntas de SIX. El traductor y escritor Juan Naranjo va un paso más allá y tilda estas medidas como «cobardes y meramente estéticas». «Solo son parches para que parezca que están haciendo algo, pero siguen sin enfrentarse al problema real: la participación de un país que, según la ONU, está cometiendo un genocidio», asevera el experto. Fernández, por su parte, valora de «forma positiva» estas medidas, pero también cree que «son insuficientes». «Creo que son medidas de maquillaje para intentar convencer y romper esa unión que hay de cinco países que no quieren ir a Eurovisión si está Israel», indica.
A esta modificación se suma el fin de la relación entre la marca de cosmética capilar de origen israelí Moroccanoil, principal patrocinador de Eurovisión, y el certamen. La compañía ha decidido romper su relación con el festival y no renovará su patrocinio de cara a la edición de Burgas 2027. Una salida que pone fin a una alianza de seis años y que ha estado ligada a las tensiones políticas de los últimos tiempos. «El fin de Moroccanoil como patrocinador también puede ser esperanzador pero aún no vemos nada claro», señala Meléndez Malavé. Tampoco ve nada claro Avrotros, uno de los canales que compone la rediotelevisión pública de Países Bajos, que ya ha anunciado que renuncia a regresar por la participación de Israel, un país que «sigue inmerso en un conflicto militar a gran escala». Sin embargo, una nueva cadena del grupo sí podría asumir la participación.
Sobre las nuevas medidas
«Me parece un intento de que los países que han protestado vuelvan pero que es claramente insuficiente con respecto a las demandas sobre el festival que hay sobre la mesa»
Natalia Meléndez Malavé
Doctora en Periodismo
Onieva aporta una nueva modificación que podría ser clave para que el certamen tome un rumbo distinto al que ha cogido en estos últimos años, aunque confirma que aún solo es un rumor. «Se dice que van a terminar destituyendo a Martin Green como director de Eurovisión, lo cual sería muy positivo, ya que él ha defendido a capa y espada a Israel en el concurso», cuenta el periodista, además de añadir que Green ha excusado a Israel cada vez que ha incumplido las normas del certamen. Sin embargo, el colaborador de SIX se muestra menos optimista con respecto a un cambio en el sistema de votación. «Los países dejarán de intentar ganar a toda costa, o respetarán el 'fair play', cuando Eurovisión vuelva a ser un festival de música donde divertirse y no un arma de poder blando y un vehículo de blanqueamiento de la imagen internacional», hace hincapié.
Por su parte, Fernández da la razón a Onieva: «Muy posiblemente, en las próximas semanas, se anunciará el cese del director de Eurovisión, Martin Green». Sin embargo, el periodista hace hincapié en que debería haber un cambio en las votaciones: «Deberían ser una persona, un voto, para que no se puedan dopar como ha hecho Israel en los últimos años». Asimismo, considera que lo principal es que los países que «provocan guerras» no puedan participar en Eurovisión y que se les imponga una sanción a los que se ha acreditado que «han dopado las votaciones».
¿Se necesitan más cambios?
La doctora en Periodismo tiene claro que el problema no es que un país en guerra organice el festival, sino la prohibición de su participación. «Pedimos coherencia entre los casos de Israel y Rusia», defiende. Cabe recordar que Rusia fue apartada del certamen cuando comenzó su ataque a Ucrania. Naranjo también ve necesaria la expulsión de Israel de Eurovisión, además de otras medidas como la remodelación de las bases para que dejen fuera a cualquier país en conflicto, una revisión del sistema de televoto y disculpas públicas por parte del festival por cómo han gestionado este asunto en los últimos años. «Creo que están dando muchas vueltas para no expulsar a Israel, que es la petición que se le ha hecho desde varias televisiones como RTVE», expresa Fernández.
Cambios en las bases
«Creo que están dando muchas vueltas para no expulsar a Israel, que es la petición que se le ha hecho desde varias televisiones como RTVE»
Juanma Fernández
Periodista
Los cuatro expertos coinciden en que España no debería volver a Eurovisión mientras que Israel participe. «Esa es la razón por la que nos fuimos y esa debería ser la exigencia para volver», recuerda Onieva. No obstante, Naranjo considera que por «la tibieza y la cobardía» de la organización ya han perdido a «miles de 'eurofans' históricos». «Hemos pasado página, no queremos formar parte de un festival que permite algo así. Ya no nos interesa. La única forma de recuperarnos (y sería a largo plazo, no de forma inminente) es eliminar a quien lleva años boicoteando el festival, cometiendo barbaridades contra población civil y usando Eurovisión como una oportunidad para blanquear su imagen internacional», reprocha. Las palabras de Meléndez Malavé, otra 'eurofan' histórica, avalan sus declaraciones: «Yo, desde luego, con todo el dolor de mi corazón como eurofan, voy a seguir ignorando el certamen».
Sentimiento 'eurofan'
«Hemos pasado página, no queremos formar parte de un festival que permite algo así. Ya no nos interesa. La única forma de recuperarnos (y sería a largo plazo, no de forma inminente) es eliminar a quien lleva años boicoteando el festival«
Juan Naranjo
Traductor y escritor
«RTVE ha sido una de las televisiones que se ha puesto más en contra de la participación de Israel y ahora sería muy difícil entender que RTVE participara en un evento en el que también participa Israel», recuerda Fernández. En esta línea, Naranjo «confía en José Pablo» –presidente de la Corporación de Radio y Televisión Española– y «a él se encomienda». «Aunque también digo una cosa: ojalá este aislamiento radical de Israel no sucediese solo en Eurovisión y se extendiese al resto de competiciones internacionales. Los 'eurofans' ya hemos hecho nuestra parte: hemos dejado atrás al concurso que tan profundamente amábamos. A ver si en los demás sectores se lo plantean de una vez», sentencia el traductor.