Maria Galiana, premio honorífico del GIFIC: «¿Qué trayectoria? Si yo he estado toda mi vida dando clases»
La actriz sevillana recoge el Premio de Honor del festival a sus 91 años, mientras prepara dos obras de teatro
«Me hablan de trayectoria, ¿pero qué trayectoria? Si yo he estado toda mi vida dando clases y, al final, he tenido la suerte de que me han dado un papel largo en televisión». María Galiana recibía así, con la naturalidad y la ironía que la acompañan, el Premio de Honor 2026 del Guadix Iridiscente Festival Internacional de Cine (GIFIC). A sus 91 años, la actriz sevillana subía al escenario entre aplausos después de que el público la despidiera de su asiento y la acompañara prácticamente hasta el escenario con una ovación que continuó durante buena parte del homenaje, vídeo incluido.
Galiana, sin embargo, parecía más sorprendida por la reacción del público que por el propio premio. «Me asombro de vuestra capacidad de aplaudir», decía ante los asistentes, que no parecían dispuestos a darle la razón. La homenajeada era ella y, aunque intentara quitarle solemnidad al momento, nadie parecía dispuesto a dejar pasar la ocasión.
Tampoco le había resultado fácil llegar hasta Guadix. «Me ha costado mucho trabajo venir porque ahora estoy muy liada», reconocía desde al lado del atril para que no la tapara y el público pudiera verla. La actriz está terminando una obra de teatro y, al mismo tiempo, prepara la siguiente, cuyo estreno está previsto para diciembre. El cansancio y la falta de tiempo no fueron suficientes, eso sí, para hacerla incumplir su compromiso: «Me había comprometido», explicaba para justificar su presencia.
Y es precisamente esa forma de entender su profesión, sin demasiadas solemnidades y con una capacidad intacta para seguir trabajando, la que encaja con un reconocimiento que el GIFIC ha querido concederle por una trayectoria artística excepcional y por su contribución al cine y a la cultura andaluza. El festival pone así en valor una carrera desarrollada en el cine, el teatro y la televisión y estrechamente vinculada a la cultura andaluza.
Pero Galiana no parecía especialmente convencida de ser ella quien debía estar sobre ese pedestal. «No sé si me dais este premio porque, como he salido tanto en televisión, pensáis: 'A esta abuela hay que recompensarla de alguna manera'», bromeaba. La actriz lleva décadas vinculada a la interpretación, aunque llegó a ella después de una larga etapa como profesora de Historia e Historia del Arte. Su carrera cinematográfica dio un giro decisivo con 'Solas', de Benito Zambrano, por la que consiguió el Goya a la Mejor Actriz de Reparto. Después llegarían trabajos junto a cineastas como Fernando Trueba, José Luis García Sánchez o Vicente Aranda, además de un personaje que terminaría marcando para siempre su relación con el público: Herminia, la abuela de 'Cuéntame cómo pasó'.
Fue ese personaje el que hizo que su rostro se convirtiera en uno de los más reconocibles de la televisión española y que varias generaciones la sintieran como alguien cercano, casi de la familia. El GIFIC, sin embargo, no ha querido premiar a la Herminia que millones de espectadores conocen, sino a la intérprete que ha construido una carrera mucho más amplia y que representa, para el festival, una figura esencial de la cultura española y andaluza. Su trayectoria ha sido reconocida también con la Medalla de Andalucía, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Carmen de Honor del cine andaluz.
Galiana, lejos de hacer un discurso solemne sobre todos esos reconocimientos, prefirió volver a quitarse importancia. «Hay otras actrices que también son muy merecedoras», aseguraba, agradecida por que hubieran pensado en ella. Y, acto seguido, volvía a sorprender al público con una de las frases más celebradas de su intervención: «Pero vamos, que he caído en gracia. No niego que soy buena actriz. Tengo ese don».
No hay falsa modestia en sus palabras. Galiana reconoce que tiene talento, pero lo hace con la misma naturalidad con la que reconoce que otras compañeras también merecen el reconocimiento. Incluso se acordaba de actrices que, según ella, llevan más tiempo que ella en televisión y que también podrían ocupar ese lugar.
El GIFIC, un festival que celebra su segunda edición con una programación vinculada a la diversidad, la igualdad, los derechos humanos y las nuevas miradas audiovisuales, ha querido que su Premio de Honor recaiga precisamente en una intérprete cuya carrera atraviesa varias generaciones y que ha mantenido una relación cercana con el público, muestra de ello es que se hizo fotos con todo aquel que quisiera hacerlo en el photocall.
Y si alguien esperaba de María Galiana un cierre solemne para un homenaje de estas características, volvió a equivocarse. La actriz, después de recibir los aplausos y agradecer el reconocimiento, hizo una última petición al festival: «Que el año que viene pongáis este pedestal más bajo». Una frase que refleja la esencia de Galiana para cerrar este homenaje. A sus 91 años, sigue trabajando, preparando nuevas obras y subiéndose a los escenarios. Y mientras el GIFIC reconoce una trayectoria que ella misma se empeña en minimizar, el público parece tenerlo bastante claro: los aplausos son, quizá, la mejor medida de cuánto se ha ganado María Galiana el cariño de varias generaciones.