«Es nuestra culpa y nuestra responsabilidad que los jóvenes no vayan a los cines, rompámonos la cabeza para volver a convocarlos porque son ultra sensibles y se les estaba maltratando. Se les ha dado forraje, pan bimbo y tienen el paladar acostumbrado al azúcar y a los procesados». Con estas palabras, Óliver Laxe -el director de ‘Sirāt’, la cinta española que este pasado fin de semana conseguía cinco premios del Cine Europeo y está nominada a 11 premios Goya- ha enfadado a una parte de la industria cinematográfica española. También por decir: «Tener proclamas muy políticas pero luego hacer una película con Netflix me parece una pura contradicción que anula tu discurso».
Uno de los últimos -y más directos- en afear al gallego sus palabras es un compañero de profesión y generación, Jota Linares, director de cintas como ‘Animales sin collar’ o ‘Las niñas de cristal’. «Oliver Laxe está viviendo su momento dorado. Se permite, de paso, recordarnos que si haces una película para Netflix no puedes lanzar proclamas políticas. También que él hace pan de semillas y los demás pan Bimbo», ironizó este martes el realizador andaluz en su cuenta de Instagram.
«Querido Oliver, te contaré qué es lo que me permite seguir manteniendo ideas políticas y expresarlas libremente a pesar de haber dirigido series y películas para Netflix: MI CLASE SOCIAL. Pertenezco a una familia de clase baja de un pueblo de apenas 5.000 habitantes de la sierra de Cádiz. En casa teníamos que vigilar cada peseta que entraba y pudimos, a base de mucho trabajo, mantener siempre le dignidad y ciertas comodidades sin lujos», señala Linares, que ha trabajado con Netflix en dos cintas: ‘Las niñas de cristal’ y ‘¿A quién te llevarías a una isla desierta’.
«Cuando cumplí los 18 años me fue imposible estudiar cine porque en España era, y sigue siendo, insultantemente caro. MUY CARO. Muchos acabamos siendo directores después de muchos trabajos de mierda, sacrificios y concesiones. Creo que eso me legitima para tener voz y expresarla», continúa. Antes de su primer largo, Linares escribió y dirigió cortos como ‘Ratas’ o ‘Rubita’.
«Te va a sorprender que te diga que me encantan tus películas. Especialmente ‘O que arde’. Pero también te aseguro que, debido a mi clase social, yo sería incapaz de mantenerme haciendo sólo cine de autor espaciado en el tiempo unos dos o tres años», sigue el también escritor, que le recuerda a Laxe que el sistema no se hackea desde dentro con un presupuesto de seis millones de euros -como tiene ‘Sirat’ y «con 30 publicistas trabajando a tus pies». «Eso es estar en la cúspide del mainstream».
El trabajo en el ‘mainstream’
Linares también defiende el trabajo de sus compañeros delante y detrás de las cámaras. «He trabajado dirigiendo series para Netflix e incluso ellos me financiaron alguna película que fue imposible levantar para salas. En todos esos rodajes he conocido a gente maravillosa, actores con los que luego trabajaría en proyectos más personales y equipo técnico profundamente cinéfilo y talentoso. Somos, y te va a volar la cabeza esto, capaces de hablar del cine de Ettore Scola a la vez que ejecutar perfectamente nuestro trabajo en el ‘mainstream’. Y, de paso, intentamos levantar con sangre, sudor y lágrimas nuestras películas donde encontrar una voz propia y personal. Hemos currado felices y sin menospreciar el trabajo de otros compañeros».
Las palabras de Linares han sido aplaudidas por gente de la industria como actores y actrices como Candela Peña, Marta Hazas, Tristán Ulloa, Unax Ugalde, Andrea Duro, Ana Risueño, Javier Pereira, José Manuel Seda, Raúl Tejón, el dramaturgo Guille Clua (‘Smiley’, ‘Los renglones torcidos de Dios’), o la directora ejecutiva de Buendía Estudios, Sonia Martínez.
Estas polémica palabras de Óliver Laxe llegan después de que ‘Sirāt’ se haya convertido en una de las cintas del año. Galardonada con el Premio del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Cannes el pasado año, la cinta está seleccionada por la Academia de Cine para representar a España en la categoría de Mejor Película Internacional en los Premios Oscar, donde ya se encuentra en la ‘shortlist’ en varias categorías y apunta a varias nominaciones en los premios más importantes del cine, que se conocerán este jueves.
La cinta fue nominada a mejor película de habla no inglesa y mejor banda sonora original en los pasados Globos de Oro y a mejor largometraje internacional en los Premios del Cine Independiente Británico (BIFA). Está nominada a once premios Goya, entre ellos mejor película, dirección y guión original.





