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Ser joven y LGTBI: una doble barrera frente a la discriminación, la violencia y la precariedad

La FELGTBI+ alerta de las dificultades que afronta la juventud del colectivo y exige más protección, recursos y participación en la toma de decisiones

Pride Barcelona.
Víctor Rojas

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) reivindica, con motivo del Día Internacional de la Juventud, políticas públicas que respondan a las necesidades específicas de la juventud LGTBI+ y una participación real y efectiva de las personas jóvenes del colectivo en los procesos de toma de decisiones.

La organización advierte, además, del riesgo del llamado 'youthwashing', es decir, de utilizar la imagen o la participación simbólica de personas jóvenes para proyectar una imagen de compromiso que después no se traduce en medidas concretas, perpetuando así su exclusión. «Somos la generación más formada y queremos formar parte de las soluciones», señala Vir Markland, co-coordinadora del Grupo Joven de la Federación Estatal LGTBI+. Markland destaca que las dificultades que afectan a la juventud en general, como la precariedad laboral, la crisis de vivienda o la incertidumbre socioeconómica, se agravan en el caso de las personas jóvenes LGTBI+ debido a la discriminación por LGTBIfobia.

Esta discriminación está presente en ámbitos fundamentales como el acceso al empleo o al alquiler. Según el informe 'Estado del Odio 2026', elaborado por la Federación Estatal LGTBI+ con la colaboración de miembros de un equipo de investigación del Instituto de Políticas y Bienes Públicos (IPP-CSIC), el 36% de las personas LGTBI+ de entre 18 y 24 años ha sufrido discriminación durante el último año. El mismo estudio señala que el 43% ha sufrido acoso y el 21% ha sido víctima de una agresión. Además, las personas menores de 35 años concentran aproximadamente la mitad de los casos de violencia ejercida contra el colectivo en el entorno digital.

Más formación y sensibilización en los espacios públicos

Ante esta situación, la FELGTBI+ reclama medidas de sensibilización y formación en diversidad sexual, de género, familiar y corporal en ámbitos como la educación, la sanidad y los servicios públicos. El objetivo, según explica Koali Martín-Consuegra, co-coordinadore del Grupo Joven de la Federación Estatal LGTBI+, es reducir la violencia que experimenta la juventud LGTBI+ en espacios que deberían ser seguros.

La organización pone además el foco en la situación de las infancias y juventudes trans y no binarias, para las que reclama una protección específica. «Reivindicamos una especial protección para las infancias y juventudes trans y no binarias que se encuentran desamparadas e invisibilizadas», afirma Martín-Consuegra. En este sentido, la Federación exige también el reconocimiento legal de las personas no binarias, al considerar que la falta de reconocimiento las expone a distintas formas de violencia y vulneración de derechos.

La FELGTBI+ alerta asimismo de otro de los fenómenos que afectan especialmente a las personas jóvenes del colectivo: el denominado sexilio, que hace referencia al abandono forzoso del lugar de residencia como consecuencia de la LGTBIfobia. Según el informe 'Estado del Odio LGTBI+ 2025: Sexilio', elaborado por la Federación Estatal LGTBI+ en colaboración con la Universidad de Salamanca, este fenómeno está especialmente marcado por la edad.

El estudio revela que el 20% de las personas LGTBI+ de entre 24 y 35 años se ha visto obligada a abandonar su ciudad o pueblo natal por motivos relacionados con su orientación sexual, identidad o expresión de género, frente al 13% del conjunto de la población LGTBI+.

La falta de referentes, espacios de encuentro entre iguales, información y recursos públicos puede dificultar, según la organización, el desarrollo de las infancias y juventudes LGTBI+. Esta situación puede tener consecuencias directas sobre su bienestar y salud mental y contribuir al aislamiento, los episodios depresivos y la ansiedad. «Esta realidad, además de expulsarnos de nuestras casas, favorece al aislamiento, episodios depresivos o ansiedad, entre otras violencias», apunta Markland.

Ante este escenario, la FELGTBI+ reclama una mayor visibilidad y accesibilidad de los recursos destinados a la juventud LGTBI+ en todo el territorio estatal, con especial atención a las zonas rurales. «Queremos no tener que dejar nuestro hogar para poder vivir siendo quienes somos», reivindica Martín-Consuegra.

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