La presión hacia el Festival de la Canción de Eurovisión continúa desde distintas partes de Europa, a pesar de que ya está cerrada y confirmada la lista de países participantes. Los últimos movimientos llegan desde Italia, desde donde se ha planteado la posibilidad de que Palestina participe en la edición de 2026 como país invitado especial (es decir, sin competir realmente).
Se trata de una petición hecha por tres consejeros de la RAI, Alessandro di Majo, Davide Di Pietro y Roberto Natale, quienes anteriormente ya se posicionaron a favor de la expulsión de Israel del concurso, a causa del genocidio de Gaza. Según recoge Corriere della Sera, afirman que «Palestina debe ser bienvenida al escenario de Eurovisión si no queremos socavar los valores de inclusión y fraternidad que representa la música».
La medida no parece tener muchas opciones de prosperar, pero es una gota más que va erosionando la imagen del festival. Y si bien la RAI confirmó que estará en Eurovisión este año, no son pocas las voces en Italia que se oponen a la presencia de Israel en el certamen. De hecho, la petición de los consejeros se produce tras las declaraciones de la cantante Levante, que asegura que si ganase San Remo no acudiría a Eurovisión por este motivo (la victoria no es vinculante a participar en el concurso europeo) y considera que, aunque ha sido la primera en pronunciarse, habrá más compañeros que sigan la misma senda.
Por su parte, el cantante Ermal Meta (quien participó en Eurovisión 2018 a dúo con Fabrizio Moro) ha anunciado que se presenta este año al Festival de San Remo con una canción titulada ‘Stella stellina’ que contará la historia de una niña palestina. Los artistas italianos, al menos algunos de ellos, no parecen dispuestos a mirar para otro lado.





