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Fallece Valentino, el genio de la moda italiana a los 93 años

El diseñador Valentino ha fallecido en Roma a los 93 años. EFE

El último emperador del diseño muere «rodeado de sus seres queridos» en Roma

Actualidad Clemen Solana

No tuvo culpa de amar la belleza. La célebre cita del diseñador italiano Ludovico Garavani recobra hoy protagonismo, pero en pasado. El imperio Valentino dice adiós a su creador. El modisto ha fallecido este lunes a los 93 años en su residencia de Roma, según ha anunciado la fundación que lleva su nombre, y el del que fuera su pareja y socio Giancarlo Giammetti desde 1960.

El célebre diseñador se despide del mundo que lo encumbró como gigante universal. El rojo Valentino, su color, propició que el universo homónimo traspasara fronteras, las de su Lombardía natal. Alejado de esta, en el Liceu de Barcelona, descubrió el tono que haría de la ‘maison’ una marca propia: Valentino. La mezcla de púrpura, naranja y carmín le valió ser el diseñador fetiche del ‘star system’ desde la década de 1959. Toda una vida dedicada a sublimar la belleza femenina de las no menos divinas de todo el mundo que comenzó una década antes.

Diseño en París

Las relaciones cromáticas, los tejidos y el patronaje fueron las técnicas que el joven Valentino aprendió en París, a la edad de 19 años, con una educación humanista del vestir. El respaldo económico de la familia ayudó a que el joven se matriculara en la afamada École des Beaux-Arts. La estrella del diseño Jean Dessès lo ocupó días y noches en su taller, donde aprendió la maestría de la alta costura, el exquisito drapeado y la inspiración clásica. Amante de la belleza, como explica su famosa cita, debutó como bailarín en un ballet del húngaro Béla Bartók años antes de encomiar la figura de la mujer.
El lujo de la casa Valentino se fraguó mediante encargos como los de la emperatriz consorte Farah Diva o los de la socialité Jacqueline Keneddy para el funeral de John F. Kennedy y para su boda con el magnate Aristóteles Onasis. Los mitos de Hollywood se acercaron a la firma Valentino con el mismo entusiasmo que el de su creador. El niño que soñara con Judy Garland y su arcoíris flotó en la alfombra roja de los Oscars gracias a las decenas de actrices que optaron por sus creaciones. «Cuando ves a una mujer vestida de rojo se siente un gran alivio», afirmó sobre su obsesión por el tono.

Valentino, modisto de un sinfín de nombres de la ‘jet set’. Europa Press

Naty Abascal, Sophia Loren, Marisa Berenson, Elizabeth Taylor y un sinfín de nombres de la ‘jet set’ bordaron la firma Valentino en la cultura popular. Ese universo, tejido entre aristocracia y poder, terminó por cerrar el círculo en la ficción cuando Valentino apareció en ‘El diablo viste de Prada’. El cameo en el que se interpretó a sí mismo —consagrado como una divinidad de la moda— dialoga con los icónicos zapatos Rockstud rojo Valentino que calza Miranda Priestly, el personaje interpretado por Streep en 2006.

Orgullo Valentino

El mundo de Valentino no se entendería sin el hombre que acompañó seis décadas al mito: el empresario Giancarlo Giammetti, pareja del italiano hasta mediados de los años 70. Ambos consolidaron una marca que vendieron en 1998, cuyos cargos mantuvieron hasta el año 2002. Sin embargo, la relación entre ambos ha perdurado hasta la muerte del diseñador. «Compartir con una persona la entera existencia, cada momento, alegría, dolor, entusiasmo, desilusión, es algo indefinible», sostuvo el diseñador sobre su expareja Giammetti.

La relación de la pareja se remonta a un encuentro fortuito en 1960 en las calles de Roma, según se detalla en ‘Private’, las memorias de Giammetti publicadas en 2013. Lo cierto es que el romance se ocultó hasta el año 2004, momento en el que sus funciones en la casa Valentino ya habían cesado. «Giancarlo y yo nos entendemos perfectamente. Pero su carácter es totalmente contrapuesto al mío», aseguró públicamente. «Lo nuestro fue una historia de amor, no de dinero o de moda», replicaría Giammetti, quien se mostró «orgulloso de ser gay».

El estreno en 2009 de ‘El último emperador’ evidenció la defensa del genio de la alta costura por el que fuera su expareja. Valentino aprovechó la ‘premiere’ de la película documental dirigida por el periodista Matt Tyrnauer para cuestionar a quienes consideraban a Giammetti como «una oveja detrás de Valentino».

Las reacciones a la muerte del creador italiano no se han hecho esperar. La diseñadora Donatella Versace ha lamentado la pérdida de un «maestro que será recordado por su arte». La empresaria ha añadido: «Mis pensamientos van para Giancarlo, que nunca se fue de su lado todos estos años». La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también ha despedido a Valentino, a quien califica como «símbolo eterno de la alta costura italiana». «Italia pierde una leyenda, pero su legado seguirá inspirando a generaciones», reza el mensaje de la política.

El funeral

El velatorio del diseñador estará ubicado en el céntrico espacio cultural PM23, junto a plaza de Spagna, núcleo de confianza de Valentino y Giammetti. La capilla ardiente se abrirá este miércoles hasta el jueves de 11.00 a 18.00 horas. La despedida final al último genio de la alta costura tendrá lugar el viernes a las 11.00 horas en la Basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires, en Roma.

El maestro, el emperador, el genio italiano se ha marchado. «Echo de menos la época en que no había límites para la opulencia y la elegancia. Quizá me marché a tiempo, porque ya no podía hacer lo que hacía», dijo tras su retirada el 23 de enero de 2008. Italia pierde hoy a uno de sus grandes nombres, pero el mundo aguarda a uno que creyó que la belleza merecía ser defendida. «Grazie Signor Valentino», ha anunciado la firma.

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