Suecia mantiene un pulso con la UER a causa de Israel. La Unión Europea de Radiodifusión, organizadora del Festival de Eurovisión, ha dado un toque de atención la televisión pública sueca SVT después de que Felicia, ganadora del Melodifestivalen y, por tanto, representante del país este año en el certamen, diese su opinión en una entrevista sobre la participación de dicho país. «La verdad es que no creo que deban estar ahí. Eso es todo. Hay muchos asesinatos, así que no me parece lo correcto», respondió.
«No me parece bien que Israel pueda participar. He estado pensando cómo debería hacerlo y si debería ir, pero ya tomé una decisión. Voy y luego me aseguraré de que no ganen», añadió Felicia en declaraciones a Dagens Nyheter. Esto ha provocado las quejas de la KAN, la televisión israelí, que consideran que se trata de una declaración «política» y que han elevado su protesta a la UER.
Martin Green, director del festival, ha salido en defensa de Israel, señalando en un comunicado que la UER se puso en contacto con SVT para asegurarse de que a la representante sueca se le recordasen las reglas y responsabilidades que conlleva participar en la competición y que mantendrán un diálogo entre las partes para que se respeten las normas y la neutralidad del concurso.
En respuesta, la directora de programas de la televisión sueca, Eva Beckman, defendió la libertad de expersión de Felicia: «No creo que SVT pueda o deba intentar controlar las opiniones personales de los artistas independientes», tal y como recoge la web de la cadena pública sueca.




